viernes, 6 de diciembre de 2013

Carrickfergus



Cuando estés, como hoy, desesperado,
y tu único sueño sea no haber nacido,
entonces, como ahora, regresa
a lo único que aún cubre de lágrimas puras tus ojos:
la belleza de un lugar y una música
al pie del mar, tu reflejo.

Porque no siempre uno es de donde nace
y el idioma que habla puede ser un eco
del pulso de su sangre en otras venas,
de todas las nostalgias la más honda
es por lo que nunca ha sido. Nada puede
igualar la tristeza de saberse
ajeno hasta a sí mismo, un exiliado,
que de ninguna parte a parte alguna
persiste en el error de la existencia.

 Al pie del mar, tu reflejo,
 la tristeza de un lugar y una música,
 tu alma en las almenas, en la piedra
 que ves más cierta y propia que tu sangre.

(A.R.T, Farewell to Poesy, Pre-Textos, 2002)


1 comentario:

Sara dijo...

El lamento irlandés: Qué triste, qué hondo, qué bello...