martes, 4 de febrero de 2014

De Recanati a Sevilla: el Leopardi de Romero Martínez.




"En las noches del invierno de 1936 a 1937, oyendo el cañoneo en la ciudad universitaria, en Madrid, leía a Leopardi", recordaba Luis Cernuda en "Historial de un libro". Se trataba de la traducción española que en 1928, el año en que él dejó Sevilla, publicó su paisano Miguel Romero Martínez. La misma que ahora Renacimiento ha reeditado con una extensa introducción de Gabriele Morelli, que aúna en su persona ser activísimo y apasionado hispanista y proceder de una familia de Recanati, la villa en que naciera el autor los Canti (quien murió justo un siglo antes del episodio épico-lector que evoca Cernuda). 
     No son pocas las traducciones del desdichado conde Giacomo Leopardi al español. Entre las más recientes me parece magnífica la de Eloy Sánchez Rosillo en la colección La Cruz del Sur, en Pre-Textos, pero esta que ahora vuelve como una marea de belleza casi centenaria tiene el valor de ser más cercana en el tiempo a los originales. Morelli nos ilustra, además, sobre la fidelidad de lo vertido por Romero Martínez, que no solo se atiene al sentido, sino que emplea una música que alcanza a ser sílaba a sílaba lo más parecido a un calco del original. 
     "Quizá uno de los poetas primeros del mundo" era Leopardi para Emilia Pardo Bazán, a quien, aun no conociendo traducción castellana de ellas, la parecían hermosísimas "La sera del dì di festa", "Le ricordanze" y "Amore e morte". Por eso celebró en 1880 que Menéndez y Pelayo pusiera manos a la obra. Carmen de Burgos, "Colombine", dedicó un estudio a Leopardi en 1911, y Miguel de Unamuno otro en 1920, centrado en las relaciones del poeta con el periodismo. Morelli rastrea la suerte de aquel ejemplar que leyó Cernuda y que este regaló a Leopoldo Panero cuando ya estaba a punto de embarcar para Norteamérica, en 1947.   Pero no es cosa de revelar aquí las pesquisas que en este libro se desarrollan. Baste decir que en el verso español de Miguel Romero Martínez el endecasílabo italiano se acomoda a nuestra lengua con tanta fortuna como el de Petrarca con Garcilaso, y que si este nos dio poemas originales conmovedores y memorables, aquel, el traductor hispalense, trae aquí, si no suyos, versos tan lacerantes y bellísimos como los de "El infinito", "A la luna" o "El sábado en la aldea", además de los citados con tanta admiración por Pardo Bazán. 


     Leí por primera vez a Leopardi en las traducciones del número 4 de la revista Fin de Siglo (a cargo de Sánchez Rosillo) Luego lo he seguido frecuentando y viajé a Recanati aunque solo fuera a través de la estancia y testimonio que Andrés Trapiello compartió en el número 11 de otra revista a la que debo mucho, Clarín (pocos viajes han hecho tanto bien a un alma, pocos lugares le han enseñado a uno tantas cosas no buscadas", anotaba Trapiello). Incluso he firmado yo también mi propia versión de "El infinito", como es obligado hacer  aunque se tenga un tosco conocimiento del toscano. Podría también suscribir los versos que Vicente Gallego escribió en homenaje a Leopardi:

¿cómo pudo aquel joven hace casi dos siglos,
tener noticias claras de mi vida,
conocer mis afanes, registrar mi cansancio;
ante la noche hacerse una pregunta
cuya respuesta ignora todavía la noche,
y escribir todo eso con palabras 
que supieron burlar las celadas del tiempo? 

3 comentarios:

fcaro dijo...

Gracias por la entrada, lo compré hace dos días y lo he devorado. Estoy de acuerdo con cuanto dices. pero es difícil mantener en las traducciones la sutileza de Leopardi, de su italiano. Lástima que incluya todos los poemas de los Canti.

anónimo dijo...

No conozco el libro, pero se me hace extraña la última frase del comentario anterior: "Lástima que incluya...". ¿Por qué es una lástima? ¿O hay errata?

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias a ambos. Entiendo que en el comentario de Fcaro falta "no". Y que quería decir "Lástima que no incluya", pues los Cantos de Leopardi son 36, más varios fragmentos. No tengo ahora a mano el ejemplar de las traducciones de Romero Martínez, pero si mi memoria no me engaña eran 25 los incluidos.