jueves, 27 de marzo de 2014

A cuerpo limpio





"Algunos tratados nos indican que soñar que se camina bajo la lluvia significa que se gozará de alegría y vitalidad. Así que, ante la imagen de esta lluvia que convierte la tarde en artificiera de la bomba del sol y las cifras rojas del calendario en muchachas que se pintan los labios, y que transmuta un simple girasol en una "hostia consagrada de la misa del mundo", ante esta lluvia que nos reconforta con su aceptación transformadora de la realidad, no sirve desplegar el paraguas de la lógica ni cubrirse con el impermeable de la racionalidad. Esta lluvia hay que recibirla a cuerpo limpio."

JUAN LAMILLAR en su reseña recién aparecida en Turia, 109-110.

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