jueves, 20 de marzo de 2014

En recuerdo de Máirtín Ó Direáin




Con Seán Ó Riordáin, Máirtín Ó Direáin es uno de los dos grandes poetas en gaélico que Irlanda dió el pasado siglo. Natural de las islas Aran, se trasladó en su juventud a Galway y más tarde a Dublín, en donde su trabajo como funcionario en la capital no le impidió, antes al contrario, mantenerse fiel a la moribunda lengua de los suyos. La dicotomía entre su comunidad isleña y la ciudad que no dudó en llamar falsa es el motivo recurrente de mucha de su obra y, como se ha dicho, la repetición una y otra vez en sus versos de palabras como cloch, cré, carraig y trá (piedra, roca, tierra y playa) “sirve para evocar los valores que el poeta ve erosionados por la sociedad urbana moderna”.
            El más famoso de sus poemas es “Ó Mórna”, la narración en clave vitalista y nietzscheana del ascenso y declive de un terrateniente abandonado a la concupiscencia. De sus poemas más breves, la presente muestra tal vez acierte a dar algún indicio, y ello a pesar de que la literatura gaélica -la de Escocia como la de Irlanda- abunda en alusiones que son en sí una sintaxis de la memoria de la raza, difícilmente transferible si no es con el dudoso instrumento de las notas a pie de página, siempre más cerca de la erudición que de lo vivo popular a lo que quisieran remitirse. Esto se ve especialmente en el sentido homenaje a Synge, que visitó en varios años consecutivos las islas Aran, empapándose de todo el acervo de los relatos orales que cristalizaría en sus traducciones y su propia obra, léase Deirdre of the Sorrows y The Playboy of the Western World (y Enrique Vila-Matas habla traviesamente de lo que él llama "el método Synge" en su reciente novela Kassel no invita a la lógica). Así, el bosque de Coill Chuain que menciona Ó Direáin es uno de los lugares de Escocia donde vivieron en su exilio Deirdre y Naoise, los infortunados amantes medievales; siendo, pues, Inis Meáin la isla intermedia de las Aran, el día en que ambos sitios se encuentren -aparte de la proximidad de este poema-, sólo podrá ser el Día del Juicio.
            Postrimerías, eternidades, nuncas... ¿Aún existe aquel mundo del oeste de Irlanda? Muy apropiadamente, un poema de Máirtín Ó Direáin se llama “Deireadh Ré”, “Fin de una era”. El poeta murió tal día como ayer el 19 de marzo de 1988. Aquí un poema que traduje hace tiempo, vertido directamente del original gaélico:

FAOISEAMH A GHEOBHADSA

Faoiseamh a gheobhadsa
Seal beag gairid
I measc mo dhaoine
Ar oileán mara,
Ag siúl cois cladaigh
Maidin is tráthnóna
Ó Luan go Satharn
       Thiar ag baile.

Faoiseamh a gheobhadsa
Seal beag gairid
I measc mo dhaoine,
Ó chrá croí,
Ó bhuairt aigne,
Ó uaigneas duairc,
Ó chaint gontach,
       Thiar ag baile.



                                                HALLARÉ CONSUELO

                                    Hallaré consuelo
                                    por breve y poco tiempo
                                    entre mi gente
                                    en una isla en el mar,
                                    recorriendo una playa
                                    mañana y tarde
                                    de lunes a sábado
                                                en casa, en el oeste.

                                    Hallaré consuelo
                                    por breve y poco tiempo
                                    entre mi gente,
                                    de las angustias del corazón,
                                    de la tristeza de ánimo,
                                    de la soledad sombría,
                                    de palabras mordaces,
                                                en casa, en el oeste.