domingo, 25 de mayo de 2014

Tres lascas, tres



Quien hoy escriba a menudo la palabra "mas" en sus versos, sabrá de reglas ortográficas, pero poco de poesía.

                                            *       *       *

Cuando alguien está muy pagado de sí mismo, suele ser con un cheque sin fondos.

                                            *      *      *

Habrá un día en que el único lector que quede estará firmando libros a sus autores, puestos en larguísima cola.

2 comentarios:

Gonzalo Gragera dijo...

La primera lasca me pesa. Y me desconcierto. Explicación?

Antonio Rivero Taravillo dijo...

La explicación es sencilla, Gonzalo. La conjunción adversativa "mas" es muy socorrida para cuadrar versos, un monosílabo de guardia al que podemos llamar de urgencia para que nos repare un metro averiado. Pero (y fíjate que no escribo "mas") apenas es empleada en el lenguaje hablado, por lo que tiene connotaciones excesivamente literarias, impostadas, poco naturales. Me recuerda a los malabarismos que tienen que hacer a veces los compositores de canciones para encajar las sílabas. Bien está para la poesía del pasado, y con moderación se puede emplear, no renunciermos a la riqueza del idioma. Pero (otra vez "pero", y no "mas"), la clave de esa lasca que no debería pesarte está en "hoy" y "a menudo." Un abrazo.