jueves, 3 de julio de 2014

George Egerton





Ayer, ordenando la biblioteca, tuve en las manos el volumen con los relatos de George Egerton editados, prologados y traducidos -muy bien todo ello- por María Luisa Venegas. 
      Fue Egerton (seudónimo de Mary Chavelita Dunne) mujer independiente y reservada, esquiva a la prensa y los biógrafos.  Descendiente de aristócratas irlandeses, nació en Australia y vivió en Nueva Zelanda años antes de trasladarse a Dublín, cuando tenía once años. Luego su vida transcurrió entre Irlanda, Alemania y los EEUU antes de establecerse en Londres y posteriormente en Noruega y, de nuevo, en Irlanda e Inglaterra, aunque regresó a Noruega muchas veces, donde conoció a Knut Hansum y mantuvo con él una fugaz relación platónica.
      Este libro, publicado en la colección Letras Universales, recoge dos colecciones de relatos: Tónicas (1893) y Disonancias (1894). En ellos nos presenta su visión de la mujer nueva. La verdad es que los hombres deberíamos leer más literatura escrita por mujeres y desde su visión si no queremos limitar nuestra contemplación del mundo desde una recalcitrante condición de tuertos voluntarios. Hace más de un año que leí estas narraciones, pero aún que queda el regusto grato del descubrimiento.