miércoles, 24 de septiembre de 2014

Buganvillas y vías




Hace tiempo ya dejaba aquí un poema que surgía de la visión de unas buganvillas en una estación de ferrocarril. Pensaba que eran las de este poema, pero las fechas no me cuadran. Me he acordado de los versos porque esta semana las veo todas las tardes, engalanadas para mí y mi complejo de culpa: mira que pararse el tren solo por mí, único viajero que espera en el andén a esa hora (menos mal que, bajar, sí se baja gente).

No hay comentarios: