lunes, 22 de septiembre de 2014

La traducción como ejercicio



En Selected Translations, el poeta estadounidense W. S Merwin cuenta cómo, siendo aún estudiante universitario en Princeton, pasó unas vacaciones de Semana Santa en la casa de un compañero, en Washington. Y que, por teléfono, un día de aquellos concertó una visita a Ezra Pound, que se encontraba a la sazón encerrado en el manicomio de St Elizabeth's, en las afueras de la capital norteamericana. De aquel encuentro, Merwin (que pensaba con razón que la traducción puede ayudar a escribir la poesía propia) no olvida los consejos que le dio Pound. A pesar de que Auden y tantos otros lo tomaran por loco, el viejo Ez no estaba tan desencaminado cuando le dijo esto al aprendiz de poeta y de traductor: "Si vas a ser poeta, tienes que tomártelo en serio y trabajar en ello a diario. Trata de escribir setenta y cinco versos al día. Ahora bien, a tu edad, no tienes nada sobre lo que escribir setenta y cinco versos, aunque tú creas que sí. Así que lo que tienes que hacer es aprender idiomas y traducir."
Sobre esto, y otras cosas, hablaremos en el taller de traducción de poesía que esta semana tendremos en Córdoba, en esta undécima edición de Cosmopoética.


El joven Merwin