jueves, 23 de octubre de 2014

Más sobre Wilde



Hablaba ayer de Wilde y del recuerdo que dejó en Darío. Los días pasados, en Dublín, hemos visto más de una vez la que fue su casa en una esquina de Merrion Square (en la espesura del parque hay también una abigarrada estatua del autor de Salomé). Al escribir sobre Irlanda en su Atlas (esa rareza en su bibliografía publicada por Emecé y en colaboración con María Kodama), Borges dejó también palabras atinadas y hermosas sobre quien ha sido casi vecino nuestro durante más de una semana: "...Oscar Wilde, que de un destino no sin infortunio y deshonra ha dejado una obra que es feliz e inocente como la mañana o el agua." Ni que decir tiene que esta, el agua, no nos ha faltado durante durante nuestra estancia.