lunes, 3 de noviembre de 2014

Duermevela





Es, palabra misteriosa y sugerente, el título del más reciente libro de poesía de Eduardo García. Me ha gustado de él la alternancia del versículo y el verso medido, muy a menudo torrencial, y destacaría un puñado de excelentes poemas que están entre lo mejor del autor: el inicial "La palabra", "Infiltrado", "Rumbo a nada", "Eco", "Páramo y pájaro", "Precipicio", "Otra vuelta de tuerca" y el final, con su puerta abierta al optimismo, "Rescatar la alegría".
     La tercera parte del volumen reúne poemas breves, una novedad en la obra de García y un camino en el que ojalá continúe, visto el resultado (especialmente en uno de los citados, "Precipicio"):

Soy el que llora en el espejo
y el que contempla su agonía.

Nos separa un desierto inagotable.