lunes, 24 de noviembre de 2014

Última glaciación





ÚLTIMA GLACIACIÓN

Como un título helado, hereditario,
en manos de alguaciles que no esperan
y manchan el desahucio de aguanieve,
la puerta de carámbanos y escarcha,
se va adueñando el frío de su faz:
cambia la superficie, cubre un témpano
el bosque ralo, el sur que languidece
bajo el peso del blanco que lo oprime.

Llama la glaciación, la lanza, el arco
se hunden con las flechas en la cueva,
esa gatera que atraviesa el tiempo
afiladas las uñas de los años.
Una membrana vela los objetos,
solo los lacrimales no se secan
al norte de los vientos del insomnio
o toda la preñez de pesadillas.

Debajo de la hiedra de la caries
solo los dientes pierden su encalado,
y gusto el paladar, hambre el estómago.
Igual que un meridiano ya se comba
y pronto volverá a la horizontal,
la yerta desnudez del campo inerte;

será entonces abrazo del estiércol
o un polvo de cenizas ateridas,
la suma de los días incendiados
que no guardan memoria de sus brasas.

El tiempo levantando su intemperie.



Caspar David Friedrich, "El mar de hielo"

No hay comentarios: