domingo, 14 de diciembre de 2014

Adiós a Fito




                      HUMO

                                             In memoriam Rafael de Cózar

Lo que no pudo el fuego, estando vivo,

lo han hecho los hombres incinerándolo.

Me lo imagino dando otra calada

al último cigarro para el viaje.

Siempre entre cenizas y un mechero

rimando con su vida y, ya, su muerte.

Qué incendio más extraño el de una casa

que, ardiendo ella, prende en nuestro mundo

y llena de humo denso tantos ojos
también en la distancia, en el recuerdo.