martes, 30 de septiembre de 2014

"Empapado de memoria y cotidianeidad"



Así titula Juan Carlos Sierra la reseña que publica de La lluvia en el reciente número de la revista Paraíso y que reproduce Estado Crítico. Creo que ha dado con dos de las claves de libro, seguramente las más importantes. Y ha hecho una lectura atenta, elegante, fina. Se puede leer aquí.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Versos



EN EL VAGÓN DE COLA DE SEPTIEMBRE

Toda la semana has estado
tomando el mismo tren cada tarde.

Imperceptiblemente desmintiendo
la hora testaruda en el reloj,
las páginas del libro desleídas
te protestaban
que iba acumulando retraso.

Sentada en el andén, ese largo versículo,
una viajera sin billete:
la noche.



domingo, 28 de septiembre de 2014

Unamuno y Yeats





En un estupendo artículo publicado ayer en ABC Cultural, Jon Juaristi ponía en relación a su paisano vascongado Unamuno con autores célticos como Renan o Yeats. Y decía que el autor de Niebla y el nebuloso Yeats "hablaban y escribían en sendas lenguas de imperios", para añadir: "El vascuence y el gaélico eran para ellos, que los conocían y podían chapurrearlos, idiomas tan impracticables para sus respectivas literaturas como lo fue el yiddish para Kafka."
      Juaristi ha sido muy generoso con Yeats. A este, antes de que acabara el siglo XIX, el futuro revolucionario irlandés Patrick Pearse lo acusaba -con razón- de no saber irlandés desde las páginas de An Claidheamh Soluis, portavoz de la Liga Gaélica. Luego, en los cuarenta años siguientes, tampoco aprendería el idioma. Lo confesó el mismo Yeats nada menos que ante un juez cuando tuvo que dar testimonio sobre alguien que, a raíz de las disputas ocasionadas por un montaje dramático que no gustó a los más nacionalistas, lo increpó. El tipo se dirigió a él en irlandés, y su señoría quiso saber si eran palabras de saludo o, por el contrario, hostiles. La respuesta de Yeats no ofrece dudas: "I am sorry to say, I understand no Irish". Lamento decir que no sé nada de irlandés. La declaración fue recogida por el Evening Telegraph el 30 de enero de 1907, y se hace eco de ella Roy Foster en el primer tomo de su monumental biografía del Nobel.
      Cierto que Yeats trató temas de la antigua literatura gaélica, y que una y otra vez empleó figuras del mítico ciclo del Ulster para sus poemas y obras de teatro: un caso típico hasta el final de sus días fue el del héroe Cú Chulainn (que él escribía Cuchulain). Pero siempre se sirvió de traducciones ajenas, entre las cuales tuvo un papel principalísimo esa obra de su amiga y benefactora, Lady Gregory, que Yeats prologó: Cuchulain de Muirtheimne. La nada fácil lengua irlandesa, con sus arduas pronunciación y ortografía, no sería fácilmente asimilable por Yeats, alguien que tuvo problemas para aprender a leer y escribir la lengua en la que fue educado: el inglés.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Otoño



Para llevarme la contraria, y muy bien que hace, ayer el día amaneció espléndido. Pero de días así también está hecha la estación, como el último párrafo apunta. La columna de ayer, aquí.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Poesía tabernaria



Con sus ecos goliardescos, Cosmopoética organiza actividades en el ciclo denominado "Poesía tabernaria". Esta noche, en La Bodeguita del 6, Ana Rossetti, Susana Benet y yo mismo pondremos en común nuestra experiencia -muy grata por mi parte, adelanto- en los talleres que hemos estado impartiendo esta semana en Córdoba. Será a las nueve de la noche, hora que ni pintiparada para mojarse de vino los labios y escanciarlo como se escanden versos.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Poesía y prosa




Seán Ó Ríordáin

Repasando conceptos con los asistentes al taller de traducción poética organizado en Córdoba, trato de señalar las diferencias entre poesía y prosa, la necesidad de que la primera sea traducida como tal, manteniendo sus características. Sobre la distancia que media entre una y otra son ilustrativos estos dos versos del poema "Peaca" ("Pecado") del irlandés Seán Ó Ríordáin, que también tratan del asunto de que lo que para el creador es fervor un día luego es frialdad sin alas: D'fhéachas arís ar lámhscríbhinn an dáin, / ach prós bhí an áit na filíochta. Es decir: "Miré de nuevo el manuscrito de esas rimas / pero en lugar de poesía había prosa." (He traducido dán (poema) por rima para no repetir la raíz, tan de Edgar Allan..., común a poesía (filíocht) y poema.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Buganvillas y vías




Hace tiempo ya dejaba aquí un poema que surgía de la visión de unas buganvillas en una estación de ferrocarril. Pensaba que eran las de este poema, pero las fechas no me cuadran. Me he acordado de los versos porque esta semana las veo todas las tardes, engalanadas para mí y mi complejo de culpa: mira que pararse el tren solo por mí, único viajero que espera en el andén a esa hora (menos mal que, bajar, sí se baja gente).

martes, 23 de septiembre de 2014

Sintaxis


Hoy, perdiéndome por los callejones de Córdoba, he comprendido de repente toda la retorcida sintaxis gongorina.

lunes, 22 de septiembre de 2014

La traducción como ejercicio



En Selected Translations, el poeta estadounidense W. S Merwin cuenta cómo, siendo aún estudiante universitario en Princeton, pasó unas vacaciones de Semana Santa en la casa de un compañero, en Washington. Y que, por teléfono, un día de aquellos concertó una visita a Ezra Pound, que se encontraba a la sazón encerrado en el manicomio de St Elizabeth's, en las afueras de la capital norteamericana. De aquel encuentro, Merwin (que pensaba con razón que la traducción puede ayudar a escribir la poesía propia) no olvida los consejos que le dio Pound. A pesar de que Auden y tantos otros lo tomaran por loco, el viejo Ez no estaba tan desencaminado cuando le dijo esto al aprendiz de poeta y de traductor: "Si vas a ser poeta, tienes que tomártelo en serio y trabajar en ello a diario. Trata de escribir setenta y cinco versos al día. Ahora bien, a tu edad, no tienes nada sobre lo que escribir setenta y cinco versos, aunque tú creas que sí. Así que lo que tienes que hacer es aprender idiomas y traducir."
Sobre esto, y otras cosas, hablaremos en el taller de traducción de poesía que esta semana tendremos en Córdoba, en esta undécima edición de Cosmopoética.


El joven Merwin

domingo, 21 de septiembre de 2014

21 de septiembre



El 21 de septiembre nació Luis Cernuda. La foto es de cuando uno preparaba el segundo volumen de su biografía: esta es la casa de Santa Mónica en que el poeta vivió en 1962-63 frente al Pacífico.


jueves, 18 de septiembre de 2014

Un poeta escocés sobre otro inglés



Llegó el día del referéndum sobre la independencia de Escocia. Hoy se hablará de política en todas partes, de lo que marcará el futuro del país según sea uno u otro el resultado. Escritores a favor y en contra han expresado ya su opinión y aquí, en esta pequeña isla céltica que es el blog no pocos días, uno tiene también su parecer, pero este es lo de menos. Los estados, las naciones, son siempre materia de disputa, como la poesía tiende a ser unión con lo interior y lo externo. Viene aquí precisamente en esta fecha un poema que, conservado entre otros manuscritos en la Universidad de Aberdeen, había permanecido inédito hasta hace tres años y que dedica un gran poeta escocés a otro no menos señalado de Inglaterra. Escribieron en lenguas distintas y los separó más de un siglo. Ahora los enlazan estos versos que traduzco:

SHELLEY 8.VII.34

Ciad is dusan bliadhna on thaom
cuan Eadailteach thar do chinn,
o thusa, 'prìomh de bhàird na Beurla
as dlùithe a thaobhas rinn!
Ciad is dusan bliadhna on bhàrc
na dùileann thar do chrè,
bhon chuir iad seul air doimhneachd ghràidh
's air gamhlas fuar nam breun.
Is thusa marbh, ach beò ge marbh,
o deachd mi le do rùn --
ged gheibhinn roinn den eòlas ud,
an èibheal loisg do shùil!

Somhairle MacGill-Eain    (Sorley MacLean)
        

SHELLEY, 8-VII-34

Ciento doce años hace que cayó
el mar de Italia sobre tu cabeza,
¡oh tú, primero entre los bardos en inglés
y más cercano a nosotros!
Ciento doce años desde que rompieron
los elementos tu cuerpo,
pues sellaron la hondura del amor
con la fría maldad de los turbulentos.
Estás muerto; pero aunque muerto, vivo:
inspírame con tu secreto, aunque solo 
reciba una parte de aquella sabiduría,
¡la chispa que encendía tus ojos!

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Sir Alfred Tennyson, poeta en portugués




"Ulises", por Watrhouse


Me escribía recientemente el brasileño Rubens Canarim, quien trataba de localizar un ejemplar de mi colección de traducciones tennysonianas La dama de Shalott y otros poemas. La razón es que Canarim prepara en su país una edición del que fuera poeta laureado y quería leer lo que yo hice en español con nuestro común amigo. Lamentablemente, me decía, no había conseguido encontrar un ejemplar del libro publicado por Pre-Textos, pues se encuentra agotado. La buena noticia que he podido darle es que acabo de saber que se trata de uno de los pocos títulos que la editorial ofrece como libro electrónico. 
     A vuelta de correo, Canarim me enviaba amablemente un enlace a la traducción suya del poema "Ulises", y vengo ahora de leerla y disfrutarla. No tengo inconveniente, además, en confesar que es mejor que la mía, y eso me da gusto, pues ver, nuevo y realzado, con transmutación gozosa sin dejar por eso de ser el mismo, un poema que me sé prácticamente de memoria es un verdadero placer. Y muy hermoso es también que el poema del tesón navegante surque, con timonel tan diestro, la lengua de Camoens o Vasco de Gama, de Magallanes y de tantos marinos. Si Fernando Pessoa escribió poemas en inglés, en qué delicioso portugués se expresa ahora Tennyson en este monólogo dramático por el que hablan, también, Homero y su creación: Ulises. Se puede paladear aquí.

martes, 16 de septiembre de 2014

M.M.M. (Muñoz Molina sobre Madrid)



Descubriré el Mediterráneo: todos tenemos defectos y virtudes. E incluso a veces, y esto es algo magnífico y que ya no es tan mare nostrum, la posibilidad de convertir en virtud un defecto. Si uno no es capaz de dar pie con bola y escribir un buen artículo, siempre tiene a su alcance recomendar uno ajeno. Aunque relegado a página par y más adentro del suplemneto de lo que solía, la colaboración de Antonio Muñoz Molina este sábado en Babelia era muy buena, por sencilla y fresca como lo era el agua de las fuentes de Madrid, su tema, cuando yo era chico. Se puede leer aquí.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Manuel Serrat Crespo


Muchas veces, al ojear un libro o hallar su ficha bibliográfica en una reseña, aparecía su nombre como traductor: Manuel Serrat Crespo. Ahora que hace dos semanas que murió, me parece justo recordarlo. No solo firmó traducciones, también fue autor de obra original, pero es en la primera faceta como lo recuerda esta estupenda entrevista de la que destacaría esa frase de que una buena obra de un autor extranjero siempre se publica subvencionada con el sudor e incluso las lágrimas de su traductor.



Uno de los libros traducidos por Serrat Crespo

domingo, 14 de septiembre de 2014

Una lista de libros






Corre estos días por Facebook una de esas cadenas que, si pandémicas, no es en este caso de una grave enfermedad, pues se trata de literatura. Con diferencia de horas, Micky Mata e Ignacio Camacho han tenido la deferencia de pasarme el “marrón” de tener que nombrar diez títulos que me hayan dejado huella. Aquí van, con dos observaciones que en realidad son tres: el orden no supone ningún escalafón entre ellas; cito estas obras, que podrían ser otras, solo porque tuvieron importancia en mi formación como lector y, en algún caso, como traductor; me disculpará, finalmente, el amigo Ignacio y Miky si aquí acaba este trayecto como una vía muerta: aunque de buen grado he atendido a su requerimiento, no quisiera que esto fueraa una carga para nadie (se admite, no obstante, el teatro o paripé de que si alguien desea recibir el encargo me mande un mensaje privado y entonces, como por inspiración divina, a mí se me ocurrirá la encomienda). Sigo, por otra parte, la muy buena costumbre que he visto en colegas que admiro y ya han respondido a la encuesta, de citar los nombres de los traductores de esas versiones .

-Demian, de Hermann Hesse (trad. de Genoveva Dietrich).

-El Coyote (más de cien entregas), de José Mallorquí.

-Diario de un hombre engañado, de Pierre Drieu la Rochelle (trad. de Emma Calatayud).

-Poesía completa, de Edgar Allan Poe (trad. de Pablo Mañé Garzón).

-El caso de Charles Dexter Ward, de H. P. Lovecraft (trad. de José María Aroca).

-Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda.

-Antología poética, Juan Eduardo Cirlot (ed. de Clara Janés).

-Sonetos, de William Shakespeare.

La boca pobre, de Myles na Gopaleen (Flann O’Brien).

-La realidad y el deseo, de Luis Cernuda.

sábado, 13 de septiembre de 2014

viernes, 12 de septiembre de 2014

Lo de ayer




Mi lectura de lo de ayer es diferente: miles de personas renuncian a su independencia para meterse, hormiguitas de colores, en el agujero que ha cavado para ellas un hatajo de políticos que, topos, tienen su ceguera puesta en el siglo XVIII.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Fecha de caducidad



Todo poema tiene en sí escritas dos fechas de caducidad. La primera, para el lector, ocupa todo el texto, cada verso, cada sílaba. El tono, la modernidad o la servidumbre a la tradición, el tratamiento, la forma, dirán hasta cuándo, suponiendo que sea consumible en un principio, podrá leerse sin perder sus virtudes. La otra fecha es invisible, como trazada con tinta simpática: el autor es el único que la ve, e invade sus ojos y su zozobra, ya al día siguiente de la composición. Pasadas unas horas, el poema ya es otra cosa: poco o nada comparado con lo que en el momento de la creación y su ebriedad euforizante prometía ser. Solo el poeta avezado sabe que esa promesa no es nunca engaño. Un embuste será, pero un embuste sin crédito.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Reading cocktails




La editorial mexicano-española o hispano-mexicana, tanto da, Sexto Piso, cada día mejor, incluye en su catálogo de otoño cuatro páginas sobre lo que llama Reading Cocktails ("una combinación de algunas de nuestras mejores recomendaciones con los cócteles adecuados para cada título"). Es una iniciativa compartida con los otros sellos que forman parte del grupo Contexto. Pero más allá del  Mary Milk Punch, el Sake Midori, el Manhattan o el Bloody Mary,  lo que más me ha llamado la atención es el anuncio de la publicación, en octubre, de El idioma materno, ochenta y cuatro textos breves del gran Fabio Morábito. Eso, y el lanzamiento de una nueva colección: Poesía Sexto Piso.
     El primer título, disponible el 15 de septiembre, es Alfabeto, de la danesa Inger Christensen (1935-2009). El libro no discurre por ninguna senda trillada, y con sus repeticiones, con su curiosa numerología, con su orden que sigue el abecedario, con sus alusiones a aves y plantas, urde un excelente texto más que solventemente traducido por Francisco J. Uriz. Me gusta que venga en bilingüe, así ejerzo las artes adivinatorias y repaso el nebuloso pariente del danés, el anglosajón, aliñado con lo que intuyo de otras lenguas germánicas. Me agrada, por ejemplo, reconocer en morgen den tyvende juni "veinte de junio, por la mañana".
     Si Alfabeto opera más con lo acumulativo, con la atmósfera envolvente de su casi letanía, y es difícil escoger alguna de sus partes, hay secciones que adquieren la categoría de poemas independientes, así el estupendo periplo circular del mar de Barents (páginas 152-157). 
     El siguiente título de la colección será El color del tiempo, de la sefardita Clarisse Nicoïdski, "diáfana como un fuego" según Gelman.


martes, 9 de septiembre de 2014

Reír


Reír. Reírse siempre. Y de uno mismo. Quien no se ríe de sí mismo con razón, acabará riéndose sin motivo de los demás.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Un olvido



Hacía aquí un repaso de las librerías de Londres que habían acogido la codicia de mis ojos hace unas fechas, y mencionaba media docena de ellas. Pero olvidé una, nada despreciable, en la que pasamos casi dos horas la misma tarde de nuestra llegada.
No soy persona de planificar los viajes, aunque últimamente he comprobado las ventajas de preparar una agenda: en las grandes ciudades, donde hay que optimizar el tiempo ante las enormes distancias y la múltiple oferta existente, conviene haber tanteado antes los calendarios de exposiciones y actividades, y ver cómo ensartar las cuentas en el hilo de la jornada, para que aquellas no sean perlas aisladas, sino sucesión de joyas, densidad de brillo.
Y había leído que en el café de la London Review Bookshop, en Bloomsbury y a literalmente dos pasos del Museo Británico, aquel martes había lo que llaman happy hour, consistente en esta ocasión en un menú especial que acompañaban de bebidas no gratis, free, esa ordinariez, sino complimentary, como invitación, por cortesía. Lo bueno, además, es que la librería permanecía abierta hora y media allende su horario habitual, y que además habría música en directo. No nos arrepentimos de haber recalado allí, un lugar que además queda tan cerca del que era nuestro hotel en High Holborn.
      No voy a hacer la reseña gastronómica, ni cantar las excelencias del cóctel de ginebra, tampoco trazaré un retrato costumbrista del viejo profesor con pajarita que en la mesa de al lado coloreaba el rostro con el vino, pero por limitarme a la librería rezagada, que no compareció en la entrada anterior, que es de lo que se trata, solo puedo decir que es una de las mejores de Londres, y que, en lo que más me interesa, la poesía, está surtida como la que más. La sección que le dedica está en el sótano (nada que ver con un espacio tétrico y húmedo, clandestino), y tiene a su vera una mesa amplia en la que, tengo entendido, se realizan periódicamente lecturas y tertulias. Cuenta además la librería con la guinda del pastel, una buena sección de revistas literarias. Salir con ejemplares del New Yorker, el Times Literary Supplement, la New York Review of Books, The Paris Review o la misma revista bajo cuya buena sombra se cobija la librería, es un placer difícilmente superable, mejorado aún, si cabe, por llevar todas esas lecturas en una bolsa de tela, obsequio del establecimiento y que solo tiene un defecto: la tira para echársela al hombro es demasiado larga para tipos normaluchos o bajitos como uno (por más que saliera levitando del café y la tienda).

domingo, 7 de septiembre de 2014

La librería del puente





Qué maravilla. Los lectores del Irish Times han elegido las mejores tiendas del año. Y esta es la ganadora en la modalidad de librería. "The shop also has a resident fairy who lives behind a fairy door (...) Children interact with it by leaving presents, usually decorations or flowers. The fairy returns the compliment by making reading recommendations to the kids."

(La foto ha sido tomada de la página web de la librería)

sábado, 6 de septiembre de 2014

"Yo no sé ná"



Vuelvo, tras el descanso de agosto, a publicar las columnas de los viernes en la edición de Sevilla del diario El Mundo. Aquí la de ayer.

viernes, 5 de septiembre de 2014

A Complaint Letter



¿Cuántas librerías habremos visitado en cinco días de estancia en Londres, recientemente? Muchísimas. 
     Estuvimos en Daunt Books, de Marylebone High Street, ya la primera tarde. No es la que cuenta con mejores fondos generales, pero tiene excelentes secciones de viajes en tres plantas que son una delicia para la vista. Aunque me interesa más la poesía que el personaje, a punto estuve de comprar allí una flamante biografía de Larkin solo por elegante factura del libro, la textura de la cartulina de sobrecubierta, la ilustración en la que aparece el poeta. También otra novedad de 2014 sobre el primer matrimonio de Borges, pero uno y otro libro, al hojearlos, me parecieron más pendientes de asuntos privados que de la obra de los protagonistas. Quedaron allí, en sus mesas de novedades.




De la cadena Waterstones, al final solo han sido tres, y a una de ellas me referiré al final. En Piccadilly estuvimos en las dos que hay allí a cien metros una de otra: la principal de la cadena y Hatchards, que mantiene su estética de siempre aunque se aprecian signos de modernización. Quizá por ser verano, los empleados no llevaban esta vez corbata. En cuanto a la chica que atendía a la entrada, el mostrador me impidió ver si usaba medias, que allí siempre se han cuidado las formas. Es una de las librerías más elegantes de Londres, si no la que más. Está bien asomarse a ella a buscar libros sobre la vieja Gran Bretaña después de haber asomado la nariz por Cordings, la vieja sastrería, y pensar que si nos sobraran unos cientos de librerías (perdón, libras) nos compraríamos una chaqueta de tweed. Del buque insignia de Waterstones recuerdo lo vacío que estaba después de cenar. Es innegable que está muy bien surtido, pero desde hace pocas fechas la gran librería de la capital inglesa vuelve a ser Foyles, ahora en el 107 de Charing Cross Road, a solo unos metros de donde todos la hemos conocido. Amplia, luminosa, nueva, se ha inaugurado como si el sector de libro no estuviera en crisis. Es una enorme librería de fondo, también con sala de actividades y café, que merece la pena conocer a pesar de las obras que continúan al final de la calle.
    De la sucursal de Waterstones de Hampstead guardo un buen recuerdo, por la presentación de England and Other Stories, el nuevo volumen de relatos de Graham Swift, que estuvo magnífico, y por las dos copas de buen tinto con la que la acompañé. Aunque habitualmente se pagan cinco libras por la entrada (algo impensable en España), da gusto asistir a un acto literario de calidad y distraer con Baco la espera. El problema es algo que achaco directamente a cosa tan perjudicial como la desaparición del precio fijo de los libros, en los años noventa. El caso es que los ejemplares del título presentado tenían todos una pegatina que anunciaba un descuetno de tres libras. Al pagarlo para que Swift lo firmara, el precio abonado fue 16.99, un monto razonable teniendo en cuenta que es un libro en cuadernado en pasta dura. Lo chusco es que ese es el precio del editor, como marca la primera solapa de la sobrecubierta. Es decir, que de descuento nada. Una publicidad engañosa o, como diría, un inglés, un auténtico rip-off. Lejos de quedarme chafado, me animé a hacer lo más inglés del mundo, una carta de queja, a complaint letter, que envié educada y diligentemente por correo electrónico ya desde casa. Aún estoy esperando respuesta. Creo que existiendo Daunt, o Foyles, o también Stanford (tan estupenda igualmente para los viajes), a Waterstones no la voy a frecuentar mucho en el futuro.



jueves, 4 de septiembre de 2014

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Oxímoron



O es Estado o es Islámico, que diría Unamuno. Qué harto de fanatismos, especialmente después de volver de pasar unos días en Londres: me salen los niqabs y demás ropones negros por las orejas (o por los ojos, si por ellos los pudiera vomitar). A lo que está pasando se le pueden aplicar unos versos recién publicados del poeta norteamericano Henri Cole: "Pienso en todos los dogmas y tradiciones / que son como camas bien hechas, con sábanas ajustables / y arropados rincones de hospital, en los que morir." Pero es peor: muchos están muriendo asesinados ahora mismo en medio del desierto y en las montañas, lejos de ese relativo confort del que habla Cole. Por no hablar de las mujeres violadas y esclavizadas. Qué asco de yihadistas.

martes, 2 de septiembre de 2014

Agua austral



Apenas cerrado el paraguas tras algunos chubascos londinenses, encuentro un nuevo comentario sobre mi más reciente poemario, La lluvia. Así lo ha visto Javier Lostalé en esta reseña publicada en el número de septiembre de Mercurio.

lunes, 1 de septiembre de 2014

El retorno



MEGALÓPOLIS

De querer resultar patético
diría que la conocí cuando era un pueblo,
pero más exacto es decir que ya es otra ciudad
y pueblos que la rodeaban ya no existen.

Recorro calles que anduve hace años.
Otros escaparates, peatones distintos.
Capas sucesivas de asfalto
como sobre estos ojos que contemplan la última.


(Hemos estado en Londres unos días -algo de eso se contará aquí en los venideros-, y naturalmente este poema escrito allí se refiere sin duda a esa ciudad, pero también podría ser aplicado a cualquier gran urbe.)