miércoles, 25 de febrero de 2015

Grietas




El hermano menor es ahora el único.
De pronto, en la cabeza de mi tío
las canas de mi padre muerto. Crecen
y brillan como frutos de una copa
junto a un árbol talado que no existe
y roza a la otra copa que despeinan
vientos que soplan cada vez más recios
colándose en las grietas de mi sangre.

3 comentarios:

SUSANA BENET dijo...

Me ha impresionado tu poema. Gracias,

Antonio Rivero Taravillo dijo...

A ti, Susana, muchas gracias a ti. Es una responsabilidad y un acicate saber que se tienen lectores como tú.

Antonio Rivero Taravillo dijo...
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