jueves, 12 de febrero de 2015

Ornitorrimas








Asombro de nuestra infancia en álbumes de cromos o en los libros de Ciencias Naturales, últimamente los vemos menos, probablemente amenazados de extinción. Son los ornitorrincos unos animales (¿o son vegetales, quizá? que ya me pierdo) inclasificables. Reúnen elementos diversos en integración difícil y asombrosa.
     Así, este libro con el que se estrena Ismael Belda (1977), en el que hay aves y un autómata, verso libre y una sextina, más tercetos encadenados y, sobre todo, una narración en pareados alejandrinos que recorre tanto paisajes reales como oníricos y que constituye una suerte de nouvelle extraña, desconcertante, sugestiva.
     Lo que ha hecho Belda es muy singular. La Universidad Blanca es algo fuera de lo común, a ratos Shelley, a ratos Merrill, con toques de Darío y de Yeats, sin olvidar a Poe, que gravita y habita grave y jocundo a un tiempo en “En esta casa”, una de las canciones de Vesperal, un territorio creado por el autor que, como el atraedor de erratas de Faulkner, será el ámbito de una novela anunciada y de larga ejecución ya. Casi siempre hipnótico, este Belda debutante no promete: da.

1 comentario:

David Cabrera López dijo...

http://www.edicioneslapalma.com/novedades/201/La-Universidad-Blanca