sábado, 14 de febrero de 2015

Presencia de un poeta




Desaparecer, de Juan Manuel Romero, se publicó a finales del año pasado por la editorial Pre-Textos. Viene tras Las invasiones (2006, Premio de Poesía Joven Radio 3) y Hasta mañana (2008, Premio de Poesía Emilio Prados). Se trata de un único poema, repartido en cuarenta secciones sin títulos. No cultiva Romero la anécdota, no busca la brillantez; observa, sí, reflexiona. Y compone maravillosas páginas como esta:

Estás tirando al fuego tus antiguos diarios
con la impresión de quien se desengancha.
¿Dan alivio las páginas que arden?
A veces la memoria, igual que un dique,
te protege,
pero también te impide ver.
Suavemente las llamas
abrazan el pasado,
su voz roja.
El tiempo se ilumina y te deshace.

Caigo, transcrito lo anterior, que hoy es esa jornada del calendario que propició que Poe escribiera su "Tarjeta del Día de San Valentín". Si se trata de escribir de amor, Juan Manuel Romero ofrece en Desaparecer diez versos espléndidos: 

Igual que quien injerta
sobre la rama abierta el brote nuevo,
así te llevo en brazos al dormirte.
Me ha pesado entender que dando vida
estás atándote a la vida,
y creces cuando ayudas a crecer.
Cada día me ato más a ti
para que corra el tiempo por nosotros.
Te llevo en brazos
pero eres tú quien me sostiene.

No hay comentarios: