domingo, 26 de abril de 2015

Las ramas del azar



Así se titula el libro con el que Constantino Molina Monteagudo se ha alzado con el Premio Adonáis 2014. Los cuatro primeros versos del volumen, pertenecientes al poema "Canción del mundo", son ya una magnífica entrada en materia, una avanzada de lo mucho bueno que hay a continuación:

Si alguna vez callásemos
como callan los árboles, las nubes
y las piedras, podrían escucharse
los árboles, las nubes y las piedras. 

En los versos de este poeta naturaleza, arte, música, no son elementos dispersos, pero mucho de lo mejor suyo tiene que ver con aquella, como el poema dedicado al agua del valle ("agua del valle / para entregarse al mundo / como caballo ebrio / sin riendas ni jinete") o el que concede su hermoso título a la colección:

Qué bellos se mantienen
viviendo sin cuidados, sin podar,
estos almendros
que el olvido ha cargado
de nuevas ramas.



1 comentario:

José Antonio Fernández dijo...

Me apunto el título. Esos versos introductorios son estupendos. Gracias.