martes, 21 de julio de 2015

Colores



Hay poemas dedicados a los meses, a los días de la semana, a las vocales, a los colores (o a vocales  que son colores, como el célebre de Rimbaud). En Llueve horizontal, libro con el que ganó el XXII Premio de Poesía Ciudad de Córdoba "Ricardo Molina",  Miguel Ángel Arcas escribe este poema cromático:

COLORES

Del blanco todos nacen, nadie enferma. Es la luz madre.

El verde suele hacer promesas que apenas cumple.

El azul habla de cielo y la nube, del poder manierista de los reyes,
del viejo rencor del dinero. El mar le debe parte de su cuerpo.

El rojo posee las dos imaginaciones: la tuya y la de las cosas en su autonomía.

El amarillo, valiente y tropical, siempre se expone a la crítica
de necios, agoreros y toda clase de gentes conservadoras,
y no por ello deja de ser el color que más cerca está del horizonte.

Y por fin, el negro, que no es un color, sino un fracaso.
El negro que es lo que le ocurre a la luz cuando se olvida
de todo y no mira, cara a cara, a los ojos del mundo.


2 comentarios:

anónimo dijo...

"El célebre de Verlaine", ¿no será más bien el "A noir, E blanc, I rouge, U vert, O bleu : voyelles..." de Rimbaud? Digo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Ciertamente, muchas gracias. Corregido el lapsus.