miércoles, 22 de julio de 2015

Eagle Pond







De Eagle Pond, esa casa rural del principios del siglo XIX, en New Hampshire, ya teníamos noticia por los libros de Donald Hall traducidos por Juan José Vélez Otero (primero en Vitrubio y luego, como este, en Valparaíso). Ahora Hall ha armado un libro, igualmente traducido por Otero, que es una suerte de antología de los poemas que a lo largo de los años fueron escribiendo en Eagle Pond sus moradores: su esposa Jane Kenyon y él mismo. Leyéndolos asistimos a su vida cotidiana, a los arañazos de la enfermedad y a la devastación de la temprana muerte de ella. Hay incluso algunos versos que remiten involuntariamente a otros, pues se trata de dos poetas a los que a menudo llaman la atención los mismos sucesos, convertidos en estímulos para su creación. Así ocurre cuando ella escribe algo que también fue consignado por él (no recuerdo ahora si más tarde): “Oí a dos enfermeras murmurando: / el señor Malcolmson ha muerto. / Una hora después, una de ellas llegó y dijo / que había quedado una habitación libre.”
      Kenyon muestra aguzadas dotes de observación, y a veces presenta con desenfado y hasta humor circunstancias no agradables. Así, “Cuánto ha durado el invierno, como una sinfonía / de Mahler, o como una hora en el sillón del dentista.” De Hall son estos versos del poema "Espanto" en el que se evoca cómo a su padre se le detectó una mancha en el pulmón. La segunda mitad de la composición es terriblemente hermosa:

Dos semanas después, las exploraciones
          revelaron una lesión
que no se podía operar.
          Los médicos nunca
se lo dijeron; él nunca preguntó,
          pero leyó la Guía Médica del Hogar.
Siete meses más tarde,
          justo después de cumplir cincuenta y dos,
empezó a írsele la vista,
          su voz se redujo a un susurro; tres días
antes de morir, decía,
          "Si me ocurriese algo..."

No son pocos los poetas que han ido a visitar el que fuera hogar de la pareja, ya solo de él. Seamus Heaney cuenta la suya en el último número de la revista Granta. "Ocurrió en mayo de 1979, junto al Estanque del Águila en Nueva Hampshire, adonde me había dirigido con la familia a visitar al poeta Donald Hall, amigo de Louis Simpson, discípulo de Frost, y heredero de la granja de su abuelo, a la cual sólo había vuelto hacía poco tiempo."  

2 comentarios:

SUSANA BENET dijo...

Gracias por tus recomendaciones. Leí "Without" y "La cama pintada". Me fascinaron. Ahora buscaré este libro para completar el trío. Besos,

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Cómo me alegro, Susana. Besos y buen verano.