miércoles, 8 de julio de 2015

Esquinas humanas





De todos los escritores residentes en Sevilla (a día de hoy, seguramente ya más que lectores), José María Conget es uno de los más prestigiosos. Como demuestra en su última novela publicada, La bella cubana, ese prestigio sólido está más que justificado. Tiene mucho que ver con ello la autoexigencia.
Como las novelas de Modiano (aún más breves) las de Conget tienen la extensión que han de tener, sin garrulería. En sus 202 páginas, en esta no sobra ni falta nada, aunque en ella haya sexo, frustraciones, incomunicación a pesar de las muchas cartas y las confidencias hechas a quien es incapaz de entender, ambiciones literarias, crítica de las instituciones culturales y humor, mucho humor. Uniendo lo último y penúltimo de esta lista de temáticas y registros resultan páginas como aquellas en las que se ridiculiza a tanto pelagatos con ganas de darse pisto en el Instituto Cervantes de Nueva York, que tan bien conoció el autor (que aquí es personaje secundario, junto con Maribel, su mujer). Un clásico: cuando todos los picatostes han viajado con sus señoras a cargo del presupuesto a un simposio absurdo, en medio de su ponencia el erudito de turno “se salta una línea cuando el ruido de los asientos le obliga a alzar la vista y descubrir que la muchedumbre del público se ha quedado reducida a cuatro estoicos colegas que hablarán después que él y al conserje que se ocupa del agua y los micrófonos.” Como un solo visón, escribe, se las piran.
En estas esquinas neoyorquinas, sórdidas a veces, en que se cruzan tiempos, personas y obesiones, Conget emplea como nadie el párrafo torrencial, flujo de conciencia en que palabras y pensamientos se atropellan y dejan desnuda la personalidad de quien habla. Es un recurso particularmente útil cuando se trata de sumirse en los recuerdos, en la coincidencia del pasado con el presente, para las obsesiones y los traumas, de los que hay no pocos en esta novela en la que están muy bien atados los cabos, tanto en su estilo como en su trama, su desenlace.


La bella cubana, José María Conget, Pre-Textos, 20 euros.




                                               (Publicado originalmente en la edición sevillana de El Mundo)