jueves, 10 de septiembre de 2015

La poesía amatoria de Vicente Quirarte




En un país como el suyo, tan rico en buenos poetas, es difícil destacar cuando se escriben versos. Por derecho propio, Vicente Quirarte (Ciudad de México, 1954) merece ser conocido y leído como uno de los poetas indispensables de su generación (sin que se agote en ello, pues cultiva otros géneros). Entre sus temas, la poesía de amor ocupa un lugar protagonista. De su libro Ciudad de seda (2009) son estos versos, que no me extrañaría ver incluidos como citas dentro de un tiempo en poemarios ajenos:

Nunca he sabido de tu piel,
hermanastra incestuosa de mi tacto.

***

Le pides clemencia al huracán
y al mismo tiempo exiges
que nunca termine de arrasarte.

***

Los ojos de mis manos
descifran de otra forma
el invencible brillo invencible de tus muslos.


3 comentarios:

anónimo dijo...

No conozco el original. Pero, ¿de veras el último verso dice "el invencible brillo invencible"? ¿No habrá errata en esa repetición?

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Vaya, no pone usted a prueba el poema, sino el orden (o desorden) de mi biblioteca. Creo que no hay errata. La reiteración me parece un buen efecto. Pero buscaré mi ejemplar y lo comprobaré.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Bien, tengo el libro ante mí: es como citaba. Suena raro, efectivamente, porque sin la repetición sería un endecasílabo. Hermoso, porque el amor lo desborda todo y la repetición es extraña, como el amor, ya digo, que enajena. A mí me gusta así.