sábado, 31 de octubre de 2015

Aforismos


En un libro de aforismos, los malos, sumergidos en las aguas de la mediocridad, son los postes sobre los que se levanta el palafito. Sin ellos, la construcción no se alzaría. También son necesarios, pues, aunque no brillen, hechos de la misma madera que los altos.

1 comentario:

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

I don`t agree. Lo accesorio diluye y enturbia lo principal. Además, los verdaderos aforismos son aflorismos: no se piensan ni se trabajan, sino que afloran. Well, it`s my opinion.

Sandra Suárez