miércoles, 23 de diciembre de 2015

La piedra, el liquen, el musgo





No vuelvo a las Hébridas desde 1986, pero estas me acompañan en sus canciones siempre y, en los inviernos, con su lana desde hace veinticinco años. Uno compra poca ropa; conserva prendas viejas, y buenas, en perfecto estado de revista. Así, una chaqueta de tweed de Harris, cálida, venerable, robusta. Hace poco presentaba con Manuel Rivas su novela El último día de Terranova. Como homenaje al autor, y a un párrafo de su libro, vestí la chaqueta a la que me refiero. No tengo fotografía de aquella tarde, pero sí esta otra del día siguiente, tomada por Mamen Otero, en la entrega de los premios de la Universidad de Sevilla. Lo que Rivas escribe en la página 50 de su novela es esto:

"Se apoyó en la palabra seguridad, y eso le hacía parecer mayor de lo que seguramente era. Vestía un terno de paño cuya urdimbre de color recordaba la piedra, el liquen, el musgo. Ese fue un detalle en el que se fijaron Nina y Eliseo. Ella porque adoraba la textura de las telas y tenía que reprimir el tic de tocarlas. Y él, según me contó, llevaba ya pensando en un traje así, con paño de las Hébridas."