sábado, 5 de diciembre de 2015

"Sueño", de John Fletcher





"Sleep" (John Fletcher 1579–1625)

Come sleep, and with thy sweet deceiving,
Lock me in delight awhile;
Let some pleasing dreams beguile
all my fancies. That from thence
there may steal an influence
All my powers of care bereaving.

Though but a shadow, but a sliding,
Let me know some little joy.
We that suffer long annoy 
Are contented with a thought
Through an idle fancy wrought:
Oh let my joys have some abiding.

SUEÑO

Acude, sueño, y con tu dulce engaño,
aherrójame en deleite por un rato;
que felices sueños engatusen
a mis quimera todas, y por ende
que pueda conseguir por su influencia
el cesar de mis cuitas.

Aunque sea entre sombras deslizándome,
concédeme un poco de dicha.
Quienes sufrimos penas prolongadas
nos contentamos con la sola idea
tejida en una ociosa fantasía:
¡que mis dichas posean un cobijo!


Traducción de Antonio Rivero Taravillo

4 comentarios:

HLO dijo...

¡Me encantan, el poema y la traducción! Y palabras como "cuitas"...

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Cómo me alegro. Muchas gracias.

SUSANA BENET dijo...

Bueno, yo que soy una enamorada del sueño, me identifico con este poema. Besos,

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

Se dice que los sueños de unos son las pesadillas de otros. Puede ser. En todo caso, despertar de una pesadilla ("yegua de la noche" en inglés) es uno de los pocos (tal vez el único) momento en que la realidad nos salva y redime de la imaginación (de la imaginación que a veces se desboca, como buen caballo -o yegua (nightmare)- de la noche).