jueves, 17 de marzo de 2016

Ensueño céltico





Mira que hay días en el año. Pues precisamente cuando Luis Alberto de Cuenca viene a Sevilla a leer poemas invitado por la Casa de los Poetas y las Letras (lo hará junto con el que fue inspirador y creador de esta, Juan Carlos Marset), yo no estaré en la ciudad del Guadalquivir, sino en la capital del Liffey y las baladas. Quiero decir que este año estaré -estoy- en Dublín celebrando San Patricio. Lamentaré perderme la lectura de Luis Alberto, que siempre es un placer. A cambio, dejo aquí algunos versos suyos de tema céltico procedentes de su libro Cuaderno de vacaciones como un exvoto para el santo en este su día en que Irlanda se viste de verde y se reafirma cordialmente bajo su patronazgo:

Celtas, que habéis forjado los cimientos
de Europa desde Hallstatt y La Tène;
que hicisteis de Britania y de Galicia,
de Armórica, de gales y de Hibernia
topoi de un mismo sueño compartido
por quienes nos sentimos europeos
(es decir, celtas, griegos y romanos,
germanos y cristianos a la vez).
Celtas, que habéis llevado la contraria
al mismísimo Hamlet, cuando dijo
que no hay nadie que vuelva de la muerte,
pues no hacéis otra cosa que contarnos
cosas del otro lado del espejo,
ese país que conocéis bien.

Esta tarde, tomando una pinta de oscura espesura, escuchando la quejumbre de una gaita, me acordaré de Luis Alberto de Cuenca y brindaré, tan lejos, tan cerca, por él.