martes, 12 de abril de 2016

Celebración de León Molina




León Molina


Uno de los poetas más sabios que escriben ahora mismo, León Molina vuelve a ofrecer en Un hombre sentado en una piedra (Isla de Siltolá, 2016) un racimo de composiciones memorables: la que da título al libro, "Polilla", "Un nombre", "Duéleme", "Dijiste", "A veces voy a la estación" o "Vine de una isla" son buenos ejemplos. Dudo que el lector encuentre estos días muchos poemas que, de cualquier autor, puedan competir con los mencionados. Releerlos ahora para traer alguno aquí me depara un gran placer, que quiero compartir aunque solo sea en un caso (no quiero, al contrario, detraer compradores al libro). Dudo un rato cuál escoger, pero al final me decanto por este, en el que está presente uno de los grandes temas de toda poesía y de esta en particular, de madurez en todos los sentidos: el paso del tiempo.

UN NOMBRE

Tomo un libro que ha estado
décadas en la estantería.
En la primera página
veo una nota manuscrita:
"Recuérdame", seguida
de un nombre de mujer.
Pero no la recuerdo.
Y me aflijo pensando.
No en ella 
                  sino en mí.

4 comentarios:

Enrique García-Máiquez dijo...

El poema es precioso. Has extraído un comprador al libro. Muchas gracias.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Cómo me alegra haberte dejado con ganas de más, Enrique. Un abrazo.

ADMINISTRADOR dijo...

Precioso y conmovedor poema. Enhorabuena León.

-^-

León dijo...

Sonrojado y agradecido. Mil gracias.