sábado, 23 de abril de 2016

Don Quijote, griego




Cuatrocientos años después de la muerte de don Miguel, el eco de su obra es ancho e inabarcable. Eco, palabra de origen griego. Entre los incontables homenajes al ingenioso hidalgo y, por ende, a su creador, me viene a la memoria ahora el del poeta ateniense Dimitris Angelís en Aniversario, traducido por Virginia López Recio y editado el año pasado por Valparaíso, cuya parte "El caballero y la muerte" dedica cuatro poemas a Don Quijote, "tan crédulo a las palabras de los libros". Vagabundos, cartones de leche, avenidas nocturnas, psiquiátricos. La actualización -han pasado cuatro siglos- escrita con "la mano cortada de Cervantes".