miércoles, 29 de junio de 2016

FLAMA






Medio hablando en latín, la pronunciaba
igual que una amenaza del infierno.
Pero hoy, en el verano, ya sin él,
deslizo la cortina, los visillos,
y bajo la persiana: la penumbra
hace que aún la diga en este cuarto,
mientras fuera la flama, como entonces,
incendia con su nombre el mediodía.


(De un libro en marcha)

2 comentarios:

Alfredo J Ramos dijo...

La flama, la canícula o, como decía mi abuela, en un gallego muy antiguo, o cachurreiro. Ninguna de estas experiencias extremas del verano son tales hasta que no logran despertar y llenar la palabra que las nombra. (¡Noraboa por el Cirlot! Y buen verano, amigo ART).

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, Alfredo, Lo mejor para ti. Oye: escríbeme a estacionpoesia@us.es y te propongo algo. Un abrazo.