viernes, 3 de junio de 2016

"Han venido unos amigos"




Ya lo recomendé durante la Feria del Libro de Sevilla. Han venido unos amigos (Renacimiento) es un libro distinto: lento cuando impera la prisa, rural donde manda lo urbano, meditativo contra la arrolladora urgencia de lo irreflexivo. Recoge, como una narración en verso (originalmente escrita en catalán y traducida ahora por su autor), una larga convalecencia del poeta ibicenco Antoni Marí en la montaña de su isla, en una casa de difícil acceso. Se lee como un relato que sería instrospectivo si el paisaje y la serenidad del espacio abierto junto a ese lugar de reposo no lo hiciera también, a un tiempo, extravertido. Digo esto, y me acuerdo del inscape de Gerard Manley Hopkins, la entrañada perspectiva en correlación con el landscape, el paisaje de fuera.
     Hay mucho y bueno en el libro, pero esto no es una reseña, sino una nota de lectura y una invitación. Antoni Marí deja aquí algunos sabios pensamientos sobre la poesía, como este del fragmento o capítulo VIII, con su gran verdad: 

La poesía rompe las obligaciones, los deberes,
lo que el tiempo amontonó sobre las espaldas de todos;
te libera de los compromisos, las citas, los acuerdos;
y te olvidas de la vida como la vida se olvidó de ti 
y de lo que te concierne.

1 comentario:

Isabel Marina dijo...

Me encanta eso: la poesía rompe las obligaciones, es un acto de libertad, Antonio, así lo vivo yo. Gracias