viernes, 17 de junio de 2016

Lo mejor de Luis Alberto de Cuenca





La cuarta ya de las antologías del poeta madrileño en Renacimiento, Abre todas las puertas es un equilibrado festín en el que todos los platos han sido escogidos con tino y en, conjunto, aportan un menú representativo y, claro está, delicioso, de su gastronomía. La selección ha corrido a cargo de Victoria León, que le dedica una estupenda carta pormenorizada en la que destaca el carácter de poesía moral de la obra de Luis Alberto de Cuenca, aunque matizando lo que de grave podría esto tener: "... no es, desde luego, un moralista al uso. Raras veces adopta sin el juego o la ironía ninguna postura de autoridad moral y huye de la solemnidad sobre todas las cosas." Comenta los poemas, quizá con prolijidad, pues, si de muchos es conveniente aportar claves e información, de otros no era, creo, preciso comentar nada en el prólogo (pero mejor hacerlo ahí que en notas incómodas a la vista en una colección como esta, en cuarto). Con todo, la introducción dibuja perfectamente la silueta de este poeta, uno de los más leídos de España (en su caso, popularidad y calidad no están reñidas). 
     Comentados los libros y su evolución, con una especie de ecuador o punto de inflexión en Por fuertes y fronteras (1996), se espigan composiciones de todos los títulos de De Cuenca, y se ofrecen como postre cinco poemas inéditos: dos variaciones sobre pasajes del Fausto de Goethe, "La chica victoriana de la foto", "Amor sin barreras" y "Camino de regreso". En ellos, los temas de siempre del poeta: la biblioteca, lo fantástico, lo onírico, Rudel, Tennyson, Burne-Jones, el amor, el amor, el amor...

1 comentario:

Alfredo J Ramos dijo...

Siempre es una gran noticia que el agua vuelva por su cauce y la palabra por su Cuenca.