viernes, 2 de septiembre de 2016

Elogio de la geometría sagrada



Heberto de Sysmo (seudónimo de José Antonio Olmedo López-Amor) ha publicado un libro de poesía que ostenta como subtítulo el encabezamiento de esta entrada; como título, La flor de la vida. Es un libro singular, que incluye las glosas de David Acebes y las ilustraciones de Vanesa Torres.
     La tesis de la obra, que la observación de la realidad confirma, es la correspondencia de lo exterior más amplio con lo pequeño e interno, esa identificación, por ejemplo, entre los canales de la luna y el dibujo de la huella digital. Es convencimiento antiguo, expresado de muchas maneras en lugares y tiempos distintos. Así lo expresa el autor de La flor de la vida en estas estrofas que abren uno de los poemas:

En la soledad perimetral del cuadrilátero
se inscribe como axioma una sospecha;
tenían razón los que desde el esoterismo y gnosticismo
plantearon que la geometría era sagrada,
que poseía un dualismo de relevantes vínculos
entre Naturaleza, Matemáticas y Realidad.

Es cierto que los números nos acercan,
en fórmulas, operaciones, grados,
desde la vasta inmensidad del Universo
hasta la infinitesimal composición de un átomo.

Hay aquí, símbolos matemáticos, comentarios sobre el número pi, ecuaciones, logaritmos, muchas apelaciones a la cosmología y los simbólico. Con todo, dejando a un lado el enorme acervo libresco que sustenta toda esta visión, que a uno le hace evocar títulos de Schuon, Coomaraswamy, Capra o Guénon, está la desnudez de la intuición no intermediada que se manifiesta en este haiku de Heberto de Sysmo:

Flor de la vida,
otorga tu perfume
sin jeroglíficos.



2 comentarios:

Gema Estudillo Herrera dijo...

Buena reseña.Gracias por la recomendación, me interesa mucho este tipo de poesía.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias a ti, Gema.