sábado, 17 de septiembre de 2016

Tartesia linda




Juan Ramón Jiménez amó Sevilla, y precisamente de una seguidilla en la que unía los nombres de su localidad natal y de la capital hispalense procede el título de este libro -estupendo- de la experta en JRJ Rocío Fernández Berrocal:

Como soy de Moguer 
y de Sevilla,
canto mis ilusiones
por seguidillas.

Por seguidillas
canto mis ilusiones,
Tarsesia linda.


     Y a recorrer Sevilla con el poeta se dedica en las 164 páginas de este libro editado por la Biblioteca de Estudios Sevillanos del ayuntamiento de la que JRJ llamó "capital lírica de España". Como se ocupa convenientemente de espigar la autora, el moguereño llevó su experiencia sevillana (aquí fue estudiante) a no pocos lugares de su gran obra. Por ejemplo, hace cien años, en 1916, escribió unas "pájinas sevillanas" cuando pasó por Sevilla en compañía de Zenobia Camprubí para embarcar embarcar desde Cádiz a Nueva York en la travesía que daría lugar a Diario de un poeta reciencasado. En una de ellas, le dice a Zenobia: "A Sevilla le echo los requiebros / que te echo a ti."
    Tras la primera parte, en que reconstruye la biografía sevillana de JRJ, Martínez Berrocal desglosa las paradas de ese paseo, a modo de guía literaria: la Casa de los Artistas, en la calle Feria, la machadiana calle Dueñas, la casa natal de Bécquer, la plaza Nueva con el Hotel Inglaterra, la Giralda... Cuando el calor afloje recomiendo seguir este itinerario aun a riesgo de comprobar lo mucho que se ha perdido desde las estancias del poeta en Sevilla, pero con la seguridad de que en lo sustancial se trata del mismo paisaje, transfigurado en los versos y las prosas del libro.

 

1 comentario:

Isabel Marina dijo...

Qué buena pinta tiene ese libro. Pienso mucho en la forma en que las ciudades marcan a los poetas. Sevilla es una ciudad maravillosa, llena de poesía. Hogar inspirador de tantos y tan buenos poetas. Gracias, Antonio, por la recomendación.