martes, 27 de diciembre de 2016

Los celos de Zenobia




Más que un divertimento, esta novela corta de José A. Ramírez Lozano es un retrato muy afinado de la neurastenia de J.RJ., de su proceso creativo, y una doble fiesta de la literatura tanto por el asunto que trata como por la alta calidad de la prosa del autor. Ramírez Lozano hace desfilar por aquí a Azorín, los Machado, Neruda y Juan Guerrero, "cónsul jeneral de la poesía" y autor de Juan Ramón de viva voz (hay excelente edición en Pre-Textos a cargo de Manuel Ruiz-Funes). En algún momento, incluso por su físico, recuerda Guerrero a Sancho, escudero del Nobel de Moguer para la ocasión. A lo largo de toda la novela se bordea lo inverosímil, porque la trama es arriesgada donde las haya si no directamente fantástica, pero se lee con mucho gusto, sobre todo por el conocimiento del autor y su pericia en no resultar cargante con los datos. Que es asimismo poeta es algo que se ve a la legua, como cuando en una noche de marzo, en que apuntan los brotes en las acacias, escribe: "Olía a segazón de los parques, una segazón ebria de savia que más parecía cosecha de los aires."
     Los celos de Zenobia ha obtenido el Premio de Novela Breve Juan March Cencillo 2016.