sábado, 25 de noviembre de 2017

En la Feria Internacional del Libro de Guadalajara





Comienza la FIL de Guadalajara, la Feria del Libro más importante de Iberoamérica. Aquí, los actos en los que participaré:


Ecos de la FIL
FIL Joven
Lunes 27 de noviembre
11:00

Escuela Regional de Educación Media Superior de Ocotlán

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Presentación de la revista Estación Poesía 
Editorial: Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla
Martes 28 de noviembre
19:00 a 19:50
Salón José Luis Martínez, planta alta, Expo Guadalajara

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Salón de la Poesía
Participa: Antonio Rivero Taravillo
Presenta: Luis Vicente de Aguinaga
Miércoles 29 de noviembre
17:30 a 18:20
Salón de la Poesía, planta alta, Expo Guadalajara

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Presentación de El Libro de Efraín (trad. de ART) y Recitativo o la educación del poeta (trad. de Mario Domínguez Parra)
Autor: James Merrill
Con Luis Armenta Malpica
Editorial: Vaso Roto Ediciones
Jueves 30 de noviembre
11:00 a 11:50
Salón José Luis Martínez, planta alta, Expo Guadalajara

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Presentación revista Inundación Castálida, revista de la Universidad de Claustro de Sor Juana
Con Elena Poniatowska y Jorge F. Hernández
Editorial: Universidad del Claustro de Sor Juana
Viernes 01 de diciembre
18:00 a 18:50
Salón 6, planta baja, Expo Guadalajara


viernes, 24 de noviembre de 2017

Novedades de Siltolá




Comentaba aquí hace algunas semanas Tienes que irte, el más reciente libro de poemas de José Luis Piquero, publicado en Siltolá Poesía. Luego he leído otras novedades de la misma colección: Terapia de locos. Antología (2012-1983) y poemas inéditos del costarricense Osvaldo Sauma; Siglo XXIII de Álvaro Guijarro (libro ganador del III Premio de Poesía Joven Antonio Colinas) y Noir de José Daniel García, que hacía nueve años ya que no publicaba libro nuevo de poemas desde Coma (ganador del Premio Hiperión, como ya antes obtuviera con El sueño del monóxido el Premio Andalucía Joven de Poesía).




Cada vez me cuesta más comentar las lecturas. Y no es solo por falta de tiempo: también hay en ello una desgana, un esplín parecido al que nombra José Daniel García en su libro. Uno, lo he dicho ya otras veces, no es un crítico sino un escritor que da cuenta, a veces, solo a veces, de las obras en las que se sumerge y luego viene a contar cómo fue la experiencia a la orilla, al borde de la piscina. De García me gusta comprobar que no ha abandonado sus filos, que continúa haciendo una poesía que se aleja de las formas más habituales de la poesía coloquial medida y comedida y que -no voy a discutir con José Luis Rey y las palabras que ofrece en la contracubierta del libro- es "lo que Harold Bloom define como un poeta fuerte".

jueves, 23 de noviembre de 2017

Fernando Iwasaki, ganador del Premio Málaga de Ensayo



J. M. Serrano, ABC

Ayer no vino sola la alegría de asistir a la exposición de aforismos y pinturas en el CICUS y la posterior visita, privada y casi a hurtadillas, a la de "Minervas del 27. Las revistas de la Generación." También deparó la alegría del fallo del Premio Málaga de Ensayo, que ha venido recaer en mi querido Fernando Iwasaki. Las palabras primas es el título con el que ha ganado este premio que editará Páginas de Espuma. El jurado ha señalado los rasgos de humor que adornan el original de Fernando, en una miscelánea que va del Siglo de Oro a la actualidad. Ya estoy deseando leerlo.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Aforismos y 27





Habíamos ido esta mañana a la inauguración de la exposición "El aforismo ilustrado" en el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla, convocados por el comisario de la muestra, José Mateos. Con cuadros que escoltan, o viceversa, a textos de Erika Martínez, Dionisia García o Victoria León (que estaba allí), algunos pintores. Puntualmente llegaron Mateos y Andrés Trapiello, que por la tarde tiene programada una conferencia sobre el género. Y al poco Eva Díaz Pérez, colaboradora del CICUS y comisaria a su vez de la exposición que se inaugura la semana que viene en la misma sede de la calle Madre de Dios sobre las revistas de la Generación del 27. De repente, Eva anunció que ya estaba casi montada la exposición y nos preguntó a Andrés y a mí, que formábamos corrillo con ella si queríamos verla, y allí que subimos en petit comité a lo que ha superado con creces nuestras expectativas.
     Se exhiben fotografías, ejemplares de revistas como la muy rara y lorquiana Pavo, cartas, fotografías, retratos como el de Adriano del Valle por Daniel Vázquez Díaz. Hay una imprenta cedida por El Centro de la generación del 17, en Málaga, que perteneció a Altolaguirre, y originales del archivo poco conocido de Rafael Porlán. Hay igualmente la reproducción de una imagen de Cernuda ante su casa de la vecina calle del Aire, a unos quince metros de allí. Emociona saber que el poeta pasó centenares de veces junto a este edificio que hoy lo recuerda junto a los otros miembros de aquella generación poética. Se trata de una gran exposición, yo diría que una de las más importantes celebradas en Sevilla, y aún en el resto de España, este año. Altamente recomendable, se podrá visitar hasta el 23 de febrero. Se imprimará un catálogo, pero uno se lleva en la retina, y en el corazón, muchas de las valiosas piezas expuestas.

martes, 21 de noviembre de 2017

Palabras, palabras, palabras






En el otoño, como en la primavera, se concentra la mayor parte de novedades editoriales del año, y también sucede así con las presentaciones y actividades relacionadas con la literatura. Estos días ha comenzado en Sevilla su Feria del Libro Antiguo, que precede o sigue, según la perspectiva de cada cual, a la otra Feria del Libro, este nuevo, que se celebra en mayo y que este año incorpora importantes novedades, de las que hablaré aquí llegado el momento.
     Mientras, mi mesa de trabajo se va poblando de papel -palabras, palabras, palabras-, particularmente de libros de poesía que a duras penas consigo hojear, aunque siempre procuro dedicarles atención. Entre estos, en notable número, los de La Isla de Siltolá, que también anuncia la incorporación de un nuevo y joven editor: Jaime Sánchez Martín. Algunos de los libros leídos recientemente son Segundo domicilio de Rafael Banegas (Barcelona, 1989), La danza de la vieja de Ana Martínez Castillo (Albacete, 1978), Estado líquido de Antonio Rodríguez Jiménez (Albacete, 1978) y Nuestra orilla salvaje de Rosario Troncoso (Cádiz, 1978), todos ellos en la colección Tierra. Curiosa la colección del año de nacimiento de tres de los cuatro poetas, y nada casual (porque ya sabemos el gran momento poético que vive Albacete) la procedencia de la mitad de ellos.


 

  

Pero no es esa la única colección de la editorial sevillana: también he leído varios títulos de Siltolá Poesía, en formato algo mayor. Los traeré aquí en una próxima entrada.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Orillas del Guadiamar





Donde la charca busca, grave, el centro
de sí misma, las aves sumergían
sus zancas en el agua.
Chopos de la ribera las miraban
con sus patas también hundidas en la tierra.
En los carrizos,
aquella luz de otoño que pudiera
lucir primaveral.
            Hoy todo
nos condujo hasta aquí. Por el sendero,
los pasos se despiden de las piedras,
su ofrecida amistad; de alguna rama
que no quiere llorar por su orfandad
y ofrece desgajada su consuelo
para la nuestra.
Guijarros por el cauce desecado
recuerdan el reflejo de los juncos.
El mundo se repliega
como flor en la tarde
cuando oscurece.
Salir al campo es entrar en uno,
preso de libertad y vuelo alegre,
igual que un abejorro entra en un cáliz.


sábado, 18 de noviembre de 2017

El aforismo ilustrado



La semana que viene se inaugura en Sevilla esta exposición comisariada por José Mateos, "El aforismo ilustrado", en la que participo. Habrá también conferencias de Andrés Trapiello, Enrique García-Máiquez, Javier Salvago y Lorenzo Oliván.


viernes, 17 de noviembre de 2017

Evaluación continua




Como no quise ser profesor,
siempre estoy corrigiendo
–corrijo, corrigiéndome–
a mí mismo.

Todos los meses son junio y septiembre

en mi escritorio.

jueves, 16 de noviembre de 2017

En las antípodas



En las antípodas,
donde se conduce por la izquierda
y la vida se va por el desagüe
en sentido inverso
o mana de él
como díscola lluvia de asombro,
el Premio Tongo de Poesía
se le dará a un buen libro
y los desconocidos
serán los ganadores.

¡Corrupción!

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Szymborska en "Turia"



La revista Turia dedica su número 124 a Szymborska, la gran poeta polaca. Publico (nada que ver con ella) unos versos en la sección de poemas inéditos. Más información y el desglose de los contenidos del número, aquí.

martes, 14 de noviembre de 2017

Del gay trinar





Siempre es agradable asistir a la primera publicación de un poeta, si es bueno. 30 tweets de amor y una publicación desesperada es el debut de Sergio Moreno (Jerez de la Frontera, 1982) como los 20 poemas y una canción desesperada lo fueron, casi, de Pablo Neruda (en el caso de este, vino un año antes Crepusculario).
     El libro, que cuenta con un prólogo de José Mateos, es exactamente lo que promete el título, aunque supera con creces lo que podría uno maliciarse que va a ser una sucesión de ocurrencias puestas en el lenguaje casi telegráfico de los tweets. Moreno se atiene a la métrica tradicional y juega muy bien en la liga de los endecasílabos, heptasílabos y pentasílabos. Esto, unido al ingenio, da brillantes poemas en su brevedad como:

#MeFaltanCaracteres
y algunas horas más
para poder decir
todo lo que quisiera.

La vida es un contrato
que nunca ofrece suficientes Gigas.


Se acerca a veces demasiado al tópico amoroso, y de ese fuego hay pavesas que tiznan algo ciertas páginas, manchadas por el lugar común. Es el caso de este, que comienza muy bien pero enseguida decae:

#TusOjos me rescatan
si me quedo enredado, como un pez,
entre redes sociales.

No hay hashtag que defina
la mágica ternura de tus besos.


Con todo, el conjunto es fresco, no le faltan hallazgos, y deja un buen sabor de boca en el soneto final compuesto en endecasílabos asonantados. Cubre el libro el transcurso de un día, desde el despertar hasta la entrada en el sueño al final de la jornada, y es una suerte de odisea cotidiana de un amante contemporáneo. 

domingo, 12 de noviembre de 2017

"En la infancia de Yorick"







Corrijo estos días mi traducción de Hamlet que publicará el año que viene Alianza Editorial. Se me acumulan las referencias y juicios sobre la obra, ahora que también preparo una breve introducción para ella. Leído hace pocos días este estupendo poema del albaceteño Andrés García Cerdán sobre el bufón cuya calavera merece una escena en la tragedia, cómo no traerlo aquí. Pertenece a su libro Barbarie, Premio Alegría 2015, y está publicado en la colección Adonáis:

EN LA INFANCIA DE YORICK

                               Jeremy spoke in class today

Yorick, pequeño cisne dislocado,
oculto en un baúl, mirabas a los príncipes
pasar con sus halcones soberbios en el brazo,
y a los blancos caballos de los príncipes
pasar a su leyenda, a las princesas
masturbarse en silencio ante ese espejo mágico,
gemir entre las sábanas, aferrarse a la noche.
No eras ni una sombra. No eras las palabras
felices ni los sueños. Solo el pobre muchacho
que se escondía en un baúl vacío,
en el baúl sin máscaras, consciente
de que no alcanzaba hasta hasta allí la sangre.
Aunque sí los ultrajes y las burlas,
sí la mutilación y la angustia, la herida.
¿Hacia dónde mirar? ¿Hacia qué lugar ir,
Yorick, pequeño cisne dislocado? ¿Hasta dónde 
se extendían tus reinos sin reino, tus dominios?
Eras el niño hambriento del que nadie
se acordaba, la estrofa reventada por dentro,
el verso tragicómico. Tú, Yorick,
sí, tú que no sabías ni siquiera llorar
y en la boca tenías, siempre desencajada,
una última sonrisa a punto de morirse.




sábado, 11 de noviembre de 2017

Anotaciones sueltas




Preparo una conferencia. Voy subiendo ideas propias y citas al avión. Siento ya el remordimiento de turbar, con estrépito y estela, un cielo silencioso y despejado.

*

Ese jamón en lonchas al que le brotan minúsculas escamas de sal, lágrimas secas con que llora no haber sido mejor.

*

Dedir la verdad es siempre más subversivo que mentir.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Sobre Xuan Bello



Me llega el número que la revista asturiana Campo de los Patos dedica a Xuan Bello, autor que admiro desde hace mucho. Incluye algunas páginas mías sobre su Paniceiros.


martes, 7 de noviembre de 2017

Imágenes de la India (I)



Hace pocos meses viajé por primeza vez a Nepal y a la India. Me traje de allí un buen número de poemas, escritos bajo el influjo de aquellas tierras sorprendentes, que aparecerán en forma de libro espero que pronto. También, un buen número de fotografías que no tienen más valor que el de ser, fijas ahora en la pantalla, lo que mis ojos contemplaron in situ. Dejo aquí algunas.


Caballo de madera en el palacio de un maharajá de Rajastán


Minarete cerca de Delhi


Templo de los monos, Galta


Vaca junto a un templo de Galta


Templo de Kajuraho


Mujer en el fuerte de Agra


Cercanías del Taj Mahal


Relieve erótico junto a un pozo


Taj Mahal


lunes, 6 de noviembre de 2017

Clave


Todo gran poema tiene un verso que es la clave de su arco. Y el verso, una sílaba sobre la que descansa todo.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Un mundo en treinta y seis instantáneas





Nombre destacado de los Nueve Novísimos de Castellet, Guillermo Carnero es uno de los mejores poetas de su generación (incluidos los que por edad corresponden a ella aunque no formaran en la citada y my parcial antología). Y no se apagó en los años setenta su inspiración, que conoció un decenio espléndido entre 1999 y 2009 con la publicación de cuatro libros que tenían mucho en común: Verano inglés, Espejo de gran niebla, Fuente de Médicis y Cuatro noches romanas. Estos, según él mismo escribe en pórtico del nuevo libro, estaban “enlazados en una unidad de sentido, cada uno de los cuales retomaba la voz que en el anterior bía enmudecido.”
Aquel ciclo, su único impulso, vio cómo surgían también poemas independientes y más breves que son los que ha recogido ahora Carnero en Regiones devastadas (colección Vandalia, Fundación José Manuel Lara). Son estampas, observaciones, de diferentes momentos de la historia de la humanidad y de fenómenos estéticos –arquitectónicos, pictóricos, musicales–, muchos relacionados con la propia poesía, pero no por una afán culturalista o decorativo sino como trasunto de la experiencia personal del autor; si no tienen muchos versos, el propio poeta nos avisa de que, además, en bastantes casos son el resultado de una poda. Está el erotismo de la muchacha etíope en “Palabras de Moisés” (hay numerosos monólogos dramáticos): “teméis, si sus ajorcas tintinean, / que el deleite me aparte / de la visión de Dios. / Cuando se unen / a sus pendientes, cae en mí / la unción de lo sagrado: entre sus piernas / están mi inspiración y vuestra Ley.” Hay elaboradas correspondencias como el juego de espejos de “Remedia amoris”, y reelaboraciones de clásicos (Ovidio en el poema anteriormente citado) o Shakespeare en “Última oración de Severino Boecio”, donde los versos “y he visto recibir el miso premio / al sabio y al rufián, cómo prospera el necio / y se encumbra el indigno, es afrentado el justo / y muere en el desprecio el inocente”, que tiene un dejo del soneto LXVI y también de versos de La violación de Lucrecia y de Hamlet.
Sin división en partes, mediante una ordenación cronológica no atendiendo a las fechas de composición sino de los pretextos, episodios y obras que suscitan los poemas, se trata de una obra muy coherente. Algún poema más en la misma línea ha escrito Carnero desde la publicación de Regiones devastadas. Quizá se integre en él si hay segunda edición. En cualquier caso, este es un libro espléndido, de un oro otoñal y sabio; una de las grandes novedades de poesía de este 2017 que va acabando.

sábado, 4 de noviembre de 2017

La necesidad de la traducción



Me estreno en Crónica Global. Quincenalmente aparecerán allí artículos míos sobre la traducción. El primero se puede leer en este enlace.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Una entrevista con Jesús Vigorra



El viernes pasado estuve hablando de En busca de la Isla Esmeralda con Jesús Vigorra en su programa cultural de Andalucía TV. Se puede ver en este enlace.

jueves, 2 de noviembre de 2017

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Difuntos





CEMENTERIO ALEMÁN, YUSTE

Escuadras de mosquitos me interceptan
y no sé si regresan de ese aeródromo,
su ayer,

cargando con las bombas que arrojaron 

-fiebres palúdicas-

al emperador Carlos.

Al fondo del sendero,
entre robles, olivos y madroños,
las cruces que la tarde condecora
con medallas de oro de una luz
triunfante en la batalla que los muertos
ahora ya no pueden combatir.
Y los ojos azules y la carne
muy blanca se dibujan en el cielo
y en las pálidas hojas de los árboles.

En las viñas de en torno el zumo dulce
por venir
que no es su sangre
pretérita.

Las lápidas:
mis versos también forman entre ellas
como piedras de un túmulo olvidado,
un canto microlítico, otro canto
entre los muchos.

Este poema,

un soldado, también, desconocido.

martes, 31 de octubre de 2017

Dos gigantes de la poesía inglesa



Luis Alberto de Cuenca escribe muy favorablemente de mis traducciones de Poe y Donne en el número de Mercurio de noviembre. Se puede leer aquí.

lunes, 30 de octubre de 2017

domingo, 29 de octubre de 2017

To be or not to be



To be or not to be: las ínfulas trágicas de creerse Hamlet y ser en realidad Yorick el bufón, su calavera.

viernes, 27 de octubre de 2017

Falso optimismo



No es cierto que sonría a todas horas,
también me vence a veces la acedía.
La sombra se entreteje con el día,
lo mismo que en las hojas las esporas.

¿En qué lazo, optimismo, te demoras,
que parece que estás y todavía
no me llegas, y así la cercanía
se tiñe de tu ausencia? ¿Dónde moras?

Los juegos de palabras son el luto
que guarda mi silencio; las salidas,
entradas en la noche de mi centro.

Con orejeras ando como el bruto
que carga en sus alforjas las heridas

que manan y rebosan de su adentro.

jueves, 26 de octubre de 2017

En Budapest




Sergi Bellver es el más nómada de los escritores españoles, y acaso uno de los más vagabundos del mundo, siempre de acá para allá, sin domicilio fijo, sin ataduras, con el más total desconocimiento de lo que sea empadronarse en un sitio. Para él parece escrito el poema anglosajón "The Wanderer". Más de copa es de que de raíces. Suele acogerse a la generosidad de los que le prestan casas o habitaciones y, culillo de mal asiento, no prolonga mucho las estancias. Justo ahora que acaba de regresar de un viaje a los Estados Unidos se publican sus Variaciones sobre Budapest en la editorial La Línea del Horizonte. Es un libro que se disfruta.
     Bellver guía al lector, le aporta referencias históricas y -muchas- culturales y literarias, le cuenta de su brujuleo. "Si le evito la pesadez de los ensayos -en todos los sentidos- y logro interpretar esta banda sonora como si le acompañara de fondo en un largo plano secuencia por la ciudad, habrá valido la pena el paseo", dice al comienzo del libro. No se trata de una larga caminata, sino de un deambular errático y breve, una suerte de divagación de poco más un centenar de metros, digo páginas. Está muy bien dotado Bellver para esto. Al concluir el recorrido asevera: "La literatura de viajes siempre fue mi territorio natural en la escritura, y me alivia haberle podido dar salida a todas aquellas imágenes, epifanías, historias y personas que no tenían espacio ni sentido en mi novela, pero que me hicieron llenar páginas de notas y más notas al natural hasta fijarlas y dejar aquí mi reflejo. Como si hubiera levantado un andamio de ficción alrededor de lo real y, desde ahí, hubiera dejado un testimonio a partir de mis hallazgos y obsesiones. Me siento cómodo en esa doble piel, al leer y escribir novela cuando se insiste en que está muerta y ya no tiene sentido contar historias. Al leer y escribir literatura de viajes cuando el mundo es cada vez más uniforme y el viaje parece haber perdido su sentido. Me siento cómodo porque, en mí, ambas perspectivas provienen de una misma forma  de mirar."
     La edición, si cuidada, es de bolsillo. Cabe en el de la chaqueta, en el del abrigo y, ya leído, sin pesar un gramo, en el de la memoria.

miércoles, 25 de octubre de 2017

martes, 24 de octubre de 2017

Sobre la crítica





Había leído ya una muestra representativa de su poesía, pero últimamente han caído en mis manos dos excelentes libros de ensayos del mexicano Luis Vicente de Aguinaga. En uno de ellos (De la intimidad. Emociones privadas y experiencias públicas en la poesía mexicana, FCE, 2016), el autor jalisciense se pregunta "si un texto es un tejido; ¿qué razones habría para que su lector y recreador, o sea su crítico, no tejiera por cuenta propia ideas, informaciones, constatacionesy observaciones de muy diversa procedencia que le permitieran definir la página leída, construir una interpretación satisfactoria, reconocerse como la bóveda en que repercutieron sonidos múltiples e irreductibles y, en suma, objetivarse como sujeto?". Y continúa: "Por esto, y no por bonhomía o vulgar prudencia, considero que ningún crítico debe ceder a la tentación de comentar un libro que juzgue deficiente, hueco, inmoral o simplemente malo; puedo afirmar, eso sí, que me siento incomunicado en relación con su tema, sus procedimientos o la posición que atribuyo a su autor."
      Es difícil asentir completamente, porque a veces se siente uno impelido a denunciar lo malo, aunque no quedándose en la anécdota sino elevándose a la categoría (así, por ejemplo, no criticar como poesía los libros blandos que como tal se venden, y tanto, últimamente en España; pero sí alertar de las deficiencias, sin entrar en títulos concretos, del género o subgénero). Con todo, muy probablemente sea mejor no conceder a los libros torpes o huecos la importancia que no tienen. Como bien cita Luis Vicente de Aguinaga tras las líneas que he reproducido arriba, W. H. Auden escribió en La mano del teñidor: "Reseñar libros malos no es sólo una pérdida de tiempo; también hace daño al espíritu. Si un libro me parece realmente malo, lo único que puede motivarme a escribir sobre él es desplegar mi inteligencia, mi ingenio y mi malicia. Es imposible que alguien reseñe un mal libro sin jactancia." (La traducción es de Mariano García).

domingo, 22 de octubre de 2017

Elogio de la concisión





Salió la pasada primavera el más reciente libro de poemas de Pablo Fidalgo Lareo, también en Pre-Textos como La educación física (2010) y Mis padres: Romeo y Julieta (2013). En Esto temía, esto deseaba, Fidalgo continúa por la senda de los poemas extensos, más o menos narrativos pero siempre sobre el terreno de la introspección y la memoria sentimental, la falta de anclaje, la vulnerabilidad de las relaciones humanas. A menudo, autor dramático al cabo, emplea una voz en cursiva que actúa como contrapunto, casi siempre aportando nuevos trazos al personaje poemático que él mismo ha ido creando y al que se le puede aplicar lo escrito por Luis Vicente de Aguinaga en De la intimidad. Emociones privadas y experiencias públicas en la poesía mexicana (FCE, 2016): "Escribir un poema, en el sentido moderno de la palabra, es construirse una identidad. Poco importa si esa construcción se corresponde o con la biografía del poeta."
     En diferentes escenarios, hablando de amor y desamor, Fidalgo construye su identidad. En mi opinión, de manera demasiado torrencial casi siempre a la que convendría cierta contención. Pero hay excelentes poemas en Esto temía, esto deseaba. Por ejemplo, los contiguos "Lago Argentino" y el más breve y perfecto "Génesis", tan modélico en su concisión que me siento inclinado a trasladarlo aquí:

¿Qué es la vergüenza para un hombre
que desea simplemente
que el cuarto en que pasó su infancia
sea ocupado por un niño mejor?

Ellos decían, vergüenza para hacer cosas malas.
Vergüenza sólo para morir
por los que no tienen tu sangre.

Vergüenza los cristales rotos
que coronaban el muro del colegio
para que los niños no viesen el mundo.

Cada vez que alguien me dice
eres una vergüenza para tu familia
algo en mi cuerpo encuentra su lugar.


sábado, 21 de octubre de 2017

Reloj



Esa mujer, ese hombre que mientras su pareja está en el quirófano se pone el reloj de pulsera de quien está siendo intervenido en la misma muñeca que el suyo propio o en la otra, deseando que no atrase, que no adelante, con un mismo compás, un tictac único. Nadie con más ganas de devolver algo que no es suyo. ¿Que no es suyo?

viernes, 20 de octubre de 2017

Vuelve Piquero





José Luis Piquero es uno de los mejores poetas de su generación. Lo demuestra de nuevo con Tienes que irte, el libro que acaba de publicar en Ediciones de la Isla de Siltolá y que presenta hoy en la librería sevillana del mismo nombre a las ocho de la tarde. 
     El autor asturiano residente en la provincia de Huelva sabe utilizar como nadie el monólogo dramático, la máscara, y el comienzo de libro no da tregua, con poemas como "Respuesta de Lázaro", "Insectos", "Dummy" o "Dinero", entre otros, que lo emplean sabiamente. Destaca también por su depurada técnica en el ritmo del verso, siempre armónico y nunca previsible gracias a la alternancia de metros distintos. Y todo para mostrar el revés de las cosas, dibujar fantasmas, merodear engaños, transcribir decepciones, recordar a un amigo muerto prematuramente. En la faja que acompaña al volumen, Luis Antonio de Villena declara que el autor de Tienes que irte es un romántico nuevo, un rebelde existencial. Tiene razón, como un non serviam incluido en uno de los poemas se encarga de recordarnos y también uno de esos monólogos dramáticos a los que me refería, "El día libre del diablo":

Hubo un tiempo en que el odio era la poesía
oscura de la tierra, su savia, su alimento.
Y yo amaba en el daño con el ardor fanático
de un solitario adolescente.

     Ha recogido aquí Piquero ocho años de escritura poética. Como él afirma en la "Nota final": "Es un libro escrito de un tirón: un tirón de ocho años." 

jueves, 19 de octubre de 2017

Un poema



CEMENTERIO DE LEBRIJA

No se adentra en la tierra, se levanta
lo mismo que un ciprés entre los otros
que asienta sobre sí, serios, callados,
y los achaparrados olivares,
sus oraciones verdes y sencillas.
Necrópolis alzada, tumba inversa
excavada en el aire. Por la cuesta
se asciende a lo que baja. Menos muertos
serán quienes superan a los vivos
y más cerca del cielo los otean
señalando el camino de los pájaros,

a la altura del sol y de la brisa.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Una grabación de Cernuda





Conocíamos otras, mexicanas, que son las que se han reproducido en diferentes lugares. Pero no esta, de la que tenía noticias aunque nunca había la podido escuchar: cuando viajé a California en busca de datos de las estancias de Cernuda en Los Ángeles y San Francisco se conservaba en una cinta magnetofónica que solo recientemente ha sido digitalizada y puesta a disposición de cualquier interesado (mas veo que pocos la han escuchado hasta la fecha), dentro de los archivos sonoros del Centro de Poesía de la San Francisco State University (en aquel tiempo, College). Es un documento excepcional por dos motivos: por la calidad de la grabación (salvo un momento en que se interrumpe, y ya es mala pata, justo cuando Cernuda va a terminar la lectura del que era el poema favorito entre los suyos, "Los espinos") y por los comentarios que él mismo hace de sus versos. Llama la atención su voz plana, su forma de recitar y una pronunciación inglesa que no es la que uno esperaría en alguien que había vivido tantos años en países anglosajones (bien que llevaba diez años viviendo en México). También, la elección de los poemas, agrupados en bloques por afinidad. Al término de esta lectura (o en la celebrada la misma tarde en otro lugar) es donde se le acercó un ex miembro de las Brigadas Internacionales, propiciando su emocionante poema "1936". 
     Aunque no se diga en el comentario a la grabación, la actriz que lee las traducciones inglesas es Beatrice Manley. Pero dejemos que sea el propio poeta quien hable de esto. Copio de una carta a Derek Harris de 14 de diciembre de 1961 recogida en el Epistolario que recopiló James Valender: "La doble lectura del día 6 no resultó mal. Leí yo el texto español y Miss Manley, actriz norteamericana (actriz excelente, por cierto: el 7 la vi as Reagan, en King Lear) leyó la traducción. Los poemas gustaron, y algunos estudiantes me han dicho, al cruzarse conmigo afuera del college, cuánto les gustó la lectura."
     No sé si algún día aparecerá alguna cinta, si es que exisitó grabación, con la lectura que hizo al día siguiente en Berkeley. Pero aquí está Cernuda en su madurez, veintitrés meses antes de morir, con una cercanía emocionante propiciada por la nitidez del sonido. Se trata de un único archivo de audio de poco más de 41 minutos de duración y se puede acceder a la grabación aquí.

lunes, 16 de octubre de 2017

Leña


Sigo podando un futuro libro de poemas. Si alguien la necesita para el futuro invierno, que no parece que vaya a llegar nunca, vendo leña a buen precio.

domingo, 15 de octubre de 2017

Mundo y palabra






Lo dice muy bien Antonio Colinas en esta antología de Alejandro López Andrada que ha seleccionado y prologado para la editorial Hiperión: "Estamos, pues, ante un poeta que, por una parte, tiene un mundo y unas raíces en las que sustentar su canto, y por otro con un poeta que sabe iluminar su palabra". Efectivamente, El horizonte hundido manifiesta un ámbito propio que queda realzado, recuperado, reescrito mediante una magnífica capacidad lírica, con un lenguaje primoroso y con una de las dicciones más melodiosas de las que se pueden encontrar hoy en España.
     Se recogen aquí composiciones de El valle de los tristes (1985), Novilunio en Allozo (1988), Códice de la melancolía ((1989), La floresta de amianto (1992), Álbum de apátrida (1994), El rumor de los chopos (1996), El cazador de luciérnagas (1996), El humo de las viñas (1998), Los pájaros del frío (2000), Los árboles dormidos (2002), El vuelo de la bruma (2005), La tierra en sombra (2008), Las voces derrotadas (2011), La esquina del mundo (2012), La tumba del arco iris (2013) o Los ángulos del cielo (2014). Como se ve, una obra constante y ya dilatada. Además se ofrecen diecisiete poemas inéditos. Salvo estos, todos los textos se presentan sin solución de continuidad (solo con la apostilla menuda de su prodecencia), como afirmando la evolución concordada, sin saltos, de una poesía que crece sobre sí misma, en circunferencia cada vez más honda, sin alejarse de su centro.
     Poeta rural de la provincia de Córdoba, López Andrada me recuerda a otros poetas campesinos en los que la tierra y la naturaleza del campo son las protagonistas. Me hace pensar en cierto Miguel Hernández, entre huertas levantinas, y en el inglés John Clare y su entorno, que es a la vez su núcleo, agrícola. También en el Robert Frost granjero al norte de Boston. Es una delicia leer este léxico de López Andrada, con sus emociones y su ritmo:

Vienen los labradores del olvido:
la voz de surco,
el alma que envejece
(en las cañadas grises, 
bajo el vuelo 
del avefría, muere la simiente).

Sabe a la perfección el poeta construir el correlato entre el paisaje y su alma, como en "Indolencia", de tan hermoso arranque que tiene también prendido en el pico, como si de un ruiseñor se tratara, un dejo de Keats, de dos de sus mejores odas (si es que tal cosa hay en la uniforme belleza, si caídas, de las mismas): 

Hora pálida: en mi derredor
hay pájaros de mimbre, lluvia, lirios
ya deshojados, libélulas,
y el fin
del otoño fermenta ya en mi pecho.

Ya me referí arriba a la destreza de López Andrada con la música de los versos, polimétrica y elástica. Se ve en las líneas anteriores. Valga para demostrarlo igualmente el final de "DNI", donde los versos se contraen para tomar impulso:

Abro la mano
y brota de ella el tiempo,
el vértigo inocente de la luz,
la voz de un hombre muerto que se aleja
y se hace luna roja
en la colina,
adobe en las paredes del ayer.

Pero también es un maestro de la imagen, como cuando en "Nadie" brinda esta:

o el río
que, amaneciendo, pasa frente a mí
como un sereno y líquido pastor guiando la inocencia de dos nubes.

Hay muchos poemas que son absolutos logros, como "La tumba del arco iris" o "De otras primaveras", que acaba también con una imagen acuática que remonta el curso del tiempo:

Digo a mis hijas, también,
que fui en las ovas
del breve arroyo una trucha mansa,
y ellas quieren cogerme,
y mi niñez
se escurre azul, entre sus dedos de agua.

Ya anuncia el poeta la aparición próxima de un nuevo libro, Los cielos del Báltico. Será cosa de no perdérselo.




sábado, 14 de octubre de 2017

"Poema" de Rafael Argullol



Este martes tendré el gusto de acompañar a Rafael Argullol en la presentación de su libro Poema. Adelanto ya que es un libro pleno de interés que dará, espero, para una jugosa conversación.




viernes, 13 de octubre de 2017

Ellas, aforistas






Sucede con el título de este libro lo que ya experimentamos con una reciente "antología de poetas", en la que no se aclaraba que se trataba en realidad de una selección compuesta solo de mujeres. Lo permiten las ambiguas voces "aforistas" y "poetas", y uno -este lector- lo disculpa como una tomadura de pelo venial, pues entiende que debería venir especificado el criterio de forma más clara. Pero pelillos a la mar, que no tiene importancia comparado con lo que de verdad es sustantivo: la calidad de lo que se ofrece. Y en esto, Bajo el signo de Atenea. Diez aforistas de hoy, publicado en la colección A la Mínima de Renacimiento (2017), es un libro que no defrauda. Es responsable de la edición Manuel Neila.
     Las incluidas son, en un arco de tiempo que abraza treinta y conco años, Carmen Canet (Almería, 1955), Isabel Bono (Málaga, 1960), Ana Pérez Camañares (Santa Cruz de Tenerife, 1968), Gemma Pellicer (1972), Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976), Erika Martínez (Jaén, 1979), Victoria León (Sevilla, 1981), Eliana Dukelsky (Buenos Aires, 1982), Azahara Alonso (1988) y Raquel Vázquez (Lugo, 1990). Como escribe Neila en el prólogo: "Todas las autoras seleccionadas, excepto dos, tienen en común haber publicado un libro de aforismos al menos entre los años 2000 y 2016. " Y aunque añade, con razón, que Victoria León y Raquel Vázquez conservan los suyos inéditos, hoy se puede precisar que la primera acaba de publicar su primera colección en una editorial que presta gran atención, también, al género: Insomnios en La Isla de Siltolá.
     Hay de todo en Bajo el signo de Atenea: sentencias, chispazos, juegos de palabras, astillas, rasguños líricos, reflexiones. No es posible establecer una tendencia o entrever características que las diferencien en esto de sus colegas varones; si acaso, que proporcionalmente son ellas mucho menos que ellos, y es bueno que con esta obra se intente subsanar en algo el desequilibrio. Cada una de ellas escribe sus ideas sobre lo que sea el aforismo, incluso a través de uno. Transcribo aquí algunos de los que más me han llamado la atención, invitando a la lectura completa del libro:

El amor comienza y termina un poco antes de que nos demos cuenta.

CARMEN CANET


Me aterran las fiestas de disfraces. En especial las bodas.

ISABEL BONO


El pájaro sobrevive a lo más frío del invierno porque le calienta la intuición de la primavera.

ANA PÁREZ CAÑAMARES


Los pensamientos breves son proyectiles de largo alcance.

GEMMA PELLICER


Soy la piedra en la que tropiezo.

CARMEN CAMACHO


El victimismo es una forma de sumisión.

ERIKA MARTÍNEZ


Hasta el mayor desalmado puede sentir rabia, miedo, angustia o frustración. Tristeza, en cambio, no. La tristeza no está al alcance de cualquiera.

VICTORIA LEÓN


Me dejaste sola, contigo dentro.

ELIANA DUKELSKY


Un aforismo sujeta los pensamientos con chinchetas de tinta.

AZAHARA ALONSO


Intentar no morir demasiadas veces antes de la última. Intentar que sólo haya una noche cada día.

RAQUEL VÁZQUEZ