viernes, 17 de febrero de 2017

Sevilla en dos centenarios cervantinos 1916-2016








Conocí a Rafael Raya Rasero cuando yo trabajaba en la Casa del Libro. Alguna vez tertuliamos en mi despacho y muchas lo encontré por las plantas de la tienda o en la sala de actividades, con motivo de alguna presentación o charla. En la actualidad lo veo en otra librería, esta de viejo -sí, todos vamos envejeciendo-. En la excelente Boteros suele encontrársele, y no solo por su querencia por la letra impresa, sino también porque literalmente vive a unos escasos metros del establecimiento. Durante los meses pasados mostró una gran efervescencia cervantina, participando a los demás de sus investigaciones en archivos y bibliotecas. Hace pocas semanas se ha publicado, por fin el, fruto de sus desvelos.
     Qué tenaz, Raya, que no hay papel que no haya movido para montar este volumen de buen tamaño en el que aporta un sinfín de documentos y datos que comparan las afemérides del tercer y cuarto centenario de la muerte de Cervantes. Realmente, como él mismo blasona legítimamente en su texto, ha puesto a disposición de futuros pesquisadores mucha información sobre la materia. Desvela alguna anécdota sobre el cronista Luis Montoto, y dos exclamaciones de este en una carta dirigida a José Gestoso sirven de frontispicio al libro. Tienen su gracia, y acaso sean trasladables a todos los que husmean, inquieren, hacen de sabueso, persiguen un tema o personaje, se embarcan en una quête que a menudo puede ser fatigante (como las de los caballeros artúricos cuyas aventuras, y las de sus tardíos epígonos, trastornaron a Don Quijote):

¡Estoy de Cervantes hasta el pelo! ¡Una y no más!