domingo, 19 de febrero de 2017

Una verdad (como un templo)





Muchos lo han articulado de manera parecida, y cabría extenderlo a un uso desparramado de las palabras que atiende más a la suntuosidad que a su núcleo, pero aquí lo expresa muy bien el poeta y traductor barcelonés Enrique Badosa, a punto de cumplir los noventa años de sabiduría: "Profundas, importantes ideas y aun sentimientos, solos no hacen bellos, importantes y profundos poemas. Pero esto suele olvidarse por los poetas a quienes hoy una suerte de atractivo de lo hermético -¿todavía de lo surrealista facilón?- lleva a suponer que lo enigmático -por no decir lo indescifrable y lo confuso- basta para sustentar unos versos en los que el enigma y la confusión no devienen poesía, aunque en ocasiones no falte alguna belleza formal."
     Sine tradere, por cierto, es una magnífica muestra del arte de Badosa, que reúne en este libro originales y traducciones del alemán, catalán, francés, inglés, italiano, latín y portugués, antecedidos por un enjundioso prólogo. Lo publicó en 2016 Funambulista.


1 comentario:

Darío Rodríguez dijo...

Para zanjar la polémica en torno a Lezama. Muchas gracias, Antonio.