viernes, 31 de marzo de 2017

Un largo etcétera





Rastrillando en su blogg (él lo escribe así), Enrique García-Máiquez ha reunido las entradas de un diario que abarca de 2011 al año pasado. Viene Un largo etcétera (Númenor, 2016) a sumarse a las anteriores entregas Lo que ha llovido (2009) y El pábilo vacilante (2012).
     Hay aquí escenas de la vida familiar, azoramientos de un traductor de Chesterton, el recuerdo de una chica con la que en la adolescencia no hubo entendimiento posible (y no por razón de ese aislamiento e incomunicación de los diecisiete años, sino por la barrera del idioma), reflexiones sobre las coincidencias entre textos propios y ajenos... De aquellos, García-Máiquez ofrece algunos villancicos y cancioncillas, contraluz de la prosa en la que están escritas las entradas. De la bien representada en el libro faceta de padre, este haiku maravilloso:

Carro vacío
tras dejarla en el cole.
¿No pesa más?

1 comentario:

Isabel Marina dijo...

Es un haiku divino! Un abrazo.