Una grabación de Cernuda





Conocíamos otras, mexicanas, que son las que se han reproducido en diferentes lugares. Pero no esta, de la que tenía noticias aunque nunca había la podido escuchar: cuando viajé a California en busca de datos de las estancias de Cernuda en Los Ángeles y San Francisco se conservaba en una cinta magnetofónica que solo recientemente ha sido digitalizada y puesta a disposición de cualquier interesado (mas veo que pocos la han escuchado hasta la fecha), dentro de los archivos sonoros del Centro de Poesía de la San Francisco State University (en aquel tiempo, College). Es un documento excepcional por dos motivos: por la calidad de la grabación (salvo un momento en que se interrumpe, y ya es mala pata, justo cuando Cernuda va a terminar la lectura del que era el poema favorito entre los suyos, "Los espinos") y por los comentarios que él mismo hace de sus versos. Llama la atención su voz plana, su forma de recitar y una pronunciación inglesa que no es la que uno esperaría en alguien que había vivido tantos años en países anglosajones (bien que llevaba diez años viviendo en México). También, la elección de los poemas, agrupados en bloques por afinidad. Al término de esta lectura (o en la celebrada la misma tarde en otro lugar) es donde se le acercó un ex miembro de las Brigadas Internacionales, propiciando su emocionante poema "1936". 
     Aunque no se diga en el comentario a la grabación, la actriz que lee las traducciones inglesas es Beatrice Manley. Pero dejemos que sea el propio poeta quien hable de esto. Copio de una carta a Derek Harris de 14 de diciembre de 1961 recogida en el Epistolario que recopiló James Valender: "La doble lectura del día 6 no resultó mal. Leí yo el texto español y Miss Manley, actriz norteamericana (actriz excelente, por cierto: el 7 la vi as Reagan, en King Lear) leyó la traducción. Los poemas gustaron, y algunos estudiantes me han dicho, al cruzarse conmigo afuera del college, cuánto les gustó la lectura."
     No sé si algún día aparecerá alguna cinta, si es que exisitó grabación, con la lectura que hizo al día siguiente en Berkeley. Pero aquí está Cernuda en su madurez, veintitrés meses antes de morir, con una cercanía emocionante propiciada por la nitidez del sonido. Se trata de un único archivo de audio de poco más de 41 minutos de duración y se puede acceder a la grabación aquí.

Comentarios

Alfredo J Ramos ha dicho que…
Excepcional, en efecto, Antonio. Gracias por compartirlo. Lo escuché hace unos días tras verlo en FB. Un abrazo.