domingo, 7 de enero de 2018

Los nuevos aforismos de Armando González Torres








Apareció a finales de 2016 en Cuadrivio, coeditada por la Secretaría de Cultura, esta colección de aforismos de Armando González Torres (Ciudad de México, 1964). Es el decir el que decide constituye su cuarta y brillante cala en el género, tras Eso que ilumina el mundo, Sobreperdonar y Salvar al buitre. Es González Torres inteligente, afilado, turbador a veces. Como señala Julieta Lomelí en la enjundiosa nota de sobrecubierta: "Es excepción de mentes brillantes lograr profundidad en pocas palabras." El autor mexicano (también poeta, ensayista y novelista) lo consigue, así hable de animales, de esos otros animales que somos los escritores o de esos dioses o Dios que a menudo se creen los animales que son ciertos escritores. Copio como invitación a la lectura completa del volumen algunas muestras:

El perro es un animal de guardia, pero no sólo porque proteja la casa, sino porque en las noches custodia todo aquello íntimo y valioso que hemos olvidado.

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Habiendo tantos seres reales, viles, intensos, desvalidos, extraviados, ¿No es un pecado inventar más personajes?

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Narrador, no seas complaciente con tus personajes aburridos: al primer bostezo, provócales una gran desgracia.

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Fuimos a la tienda a comprar un escritor. Preguntamos si estaba vacunado, dijeron que sí. Mentira. El deseo de figurar lo comía por dentro.

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Anuncio sentimental: oídos predispuestos a las frases hechas buscan labios rebosantes de lugares comunes.

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Retomaba una y otra vez el buen camino, pues tenía un ansia insaciable de perderse.

1 comentario:

©SandraSánchez dijo...

Me encanta el del escritor en venta. jeje...