Meditativo Montiel





Jesús Montiel (Granada, 1984) es poeta con una ya importante obra a sus espaldas que le ha hecho acreedor, entre otros, al Premio Hiperión (Memoria del pájaro, 2016). En Notas a pie de instante (Esdrújula ediciones, 2018) reúne un buen puñado de anotaciones sobre la vida, que es la suya diaria, en la que hay espacio para la reflexión, el examen de conciencia, el aforismo. Se trata de un libro breve prologado por Juan Gracia Armendáriz. Uno, que no lo es, siente simpatía por los autores católicos, como es el caso, que tienen que vérselas con un mundo desacralizado en el que la fe, esa lucha, tiene todas las de perder y que acaso, siendo derrotada o malherida en tantas batallas, goce del triunfo final en la guerra cuyo armisticio solo se firma con la muerte. Hay aquí algo de esa confesión religiosa, pero también mucho de observación de la naturaleza y de los seres humanos, así como de la escritura, en párrafos sueltos o concisas impresiones
     Montiel logra transmitir emociones que no están privadas de inteligencia, y cincela frases admirables sobre las que se puede meditar largo tiempo, centuplicando así el tiempo de lectura del -pequeño- volumen. Sin ánimo de robar la belleza de estas notas, sino de compartirla, van aquí algunas:

La lentitud llega más rápido al misterio.


Mi padre mete un jilguero en una jaula. Lo escucha cantar. El poeta hace lo mismo con el instante.


El poema es un refugio hecho de tormenta.


Una herida en la niñez tarda en cicatrizar muchos hombres.

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