Los sonetos de Jon Juaristi





Leo en edición del brillante y laborioso Rodrigo Olay, a quien deseo que pueda hurtar a los intereses académicos un poco más de tiempo para su propia poesía, una colección que reúne todos los sonetos publicados hasta la fecha por Jon Juaristi. El libro aparece en la colección de antologías de Renacimiento y se titula Sonetos de la patria oscura. Han sido espigados de Diario del poeta reciencansado (1985), Suma de varia invención (1985), Arte de marear (1985), Los paisajes domésticos (1992), Tiempo desapacible (1996), Prosas en verso (2002), Viento sobre las lóbregas colinas (2008) y Renta antigua (2012). Se ofrecen como propina ocho inéditos.
     De muy diversa factura en métrica y rima, los hay sobre su tierra vasca y sus sombras tutelares (ahí está Gabriel Aresti), los que se brindan a modo de homenaje, los que enfocan a fotógrafos. En ellos la ironía y la retranca, las paronomasias y los retruécanos, la emoción y el artificio. Hay uno portentoso que con dedicatoria a Sultana Wahnón recrea la tradición cabalística del judaísmo, tan caro al Juaristi de los últimos lustros, y lo hace con una combinatoria de palabras que respetando siempre el mismo sonido apuntan a muy diferentes significados. Le hubiera encantado a Juan Eduardo Cirlot, pienso. Su título es "Coral de los talmudistas de Oswicim" (es esta una localidad vecina de Auschwitz, y se ve la sombra ominosa del exterminio sobre él).
     Cada uno de los catorce versos es homófono; esto quiere decir, claro, que todos terminan con la misma palabra, pero lo importante es lo que sucede antes de llegar, línea a línea, a ella. Me resisto a copiarlo íntegro (háganse con el pequeño libro) y solo trasladaré aquí el primer cuarteto (quizá pueda el lector de esta nota intentar, una vez explicadas aquí las reglas por las que se rige el soneto en cuestión, intentar la continuación por su cuenta):


-Nos esperaba el camión en la plaza del pueblo. 
-No se esperaba el camión en la plaza del pueblo. 
-No. Se esperaba el camión en la plaza del pueblo. 
-No se espera, va el camión en la plaza del pueblo.


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