sábado, 19 de mayo de 2018

Mar sin náufrago



Comento en el número de mayo de Cuadernos Hispanoamericanos el libro más reciente de Juan Villoro. Se puede leer en este enlace.

viernes, 18 de mayo de 2018

Sucederá la flor





Jesús Montiel es uno de nuestros poetas jóvenes más interesantes. A él le parecerá que nacido en 1984 ya no lo es (hablo de la edad, no del interés) y se apesadumbrará, pero a alguien que lo supera en algo más de veinte años no se la va a dar con queso: Montiel sigue siendo joven se ponga como se ponga. Es premio Hiperión, nada menos, y cuenta ya con varios títulos en su haber. Sucederá la flor es la narración lírica, en prosa, de la grave enfermedad de su hijo de dos años, de una leucemia que superó. Por esta feliz circunstancia solo comparte algo, siendo mucho y hondo, de libros de pérdidas de hijos como son Mortal y rosa, de Francisco Umbral, o, más recientemente, La hora violeta, de Sergio del Molino, donde los padres dan testimonio de su terrible orfandad, tan sin nombre que carece de palabra que la designe en casi todas las lenguas del mundo. 
      Erika Martínez observa atinadamente en su prólogo: "Resulta insólita una atención tan concreta al cuerpo de un niño. Su apuesta sin pudor por la ternura, la delicadeza. Su capacidad para decir sin amaneramientos amor y poesía, Dios." Es un relato duro, en cuya primera página ya leemos: "Érase una vez, de pronto, tu enfermedad." Cuesta trabajo proseguir terminado el primer capítulo, pero hay un atisbo de esperanza que invita a no cerrar la puerta y continuar la lectura. Y no se arrepiente uno. De hecho, pocas páginas después encuentra esta frase: "La esperanza fue tu verdadera sangre, la verdadera quimioterapia."
     Sucederá la flor es un libro breve y muy intenso, en el que hay belleza, reflexión, rebeldía, una gran capacidad de observación y también de transformación de esta en palabra justa, ya sea sobre la sociedad, ya sobre la devastación de las almas: "Mira, ese mirlo lo explica todo mejor que yo. Hace un tiempo desapacible. Los árboles se agitan tras la ventana, duchados por una luz oblicua. Lleva diez minutos en la rama, esperando a que escampe. Pero canta. Mientras espera canta." 

miércoles, 16 de mayo de 2018

martes, 15 de mayo de 2018

miércoles, 9 de mayo de 2018

Un poema inédito



PREMORDIMIENTO

Ese arrepentimiento que precede
a la comisión del delito,
la convergencia en un instante
de todos los temores y las dudas.

El deseo adereza la agonía,
el vértigo es la sal de los pecados.
Lo que fugaz despacha
la alcoba en la que aguarda lo cumplido
queda al final de un muy largo pasillo
en que las ratas roen los talones.

Donde la luz gozada,
con larguísima sombra la conciencia
pone sus huevos.
Las larvas del dolor abren sus ojos
cuando la dicha cierra,
un parpadeo solamente,
los tuyos.

Quien no conocerá tu indignidad
ya la contempla
bajo el foco que pone tu zozobra
en la pista del circo en que esta tarde
el domador es pasto de los tigres.

Nadie sabrá de los ultrajes
a los que tú a ti mismo te sometes
en otros
manchando sin testigos a tu alma.

El breve gozo
lo juzga un tribunal que delibera
en sesiones sin cuento
que estiran la tortura:
los miembros de un jurado que ya dicen,
firmando el veredicto, tu sentencia
signada por tu rúbrica temblona.

Un novelista
de éxito que cobra un anticipo,
guardas el adelanto de tu crimen
junto a tu pecho
con monedas que acuña la esperanza

de que logres un día lo que temes.