martes, 26 de junio de 2018

Más anotaciones


A quienes con su comportamiento te hacen un poco mejor sin mover un dedo, gracias, pero no necesitaban molestarse.

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Para bien traducir la maquinaria d aun texto, tan necesario es seguir las instrucciones de su manual, él mismo, como inventar un aparato nuevo: crear neologismos no de palabras aisladas, sino de la obra entera.

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No existen lenguas muertas. Hay ecos que nuestros oídos ya no logran escuchar.

domingo, 24 de junio de 2018

Indicio




Traduzco en este momento a un autor del XIX. Y entre el ruido de las teclas se abre paso -literalmente- el de un coche de caballos por la calle adoquinada. Debo de estar haciéndolo bien, o no mal del todo.

sábado, 23 de junio de 2018

Recuerdo presente




De niño, cuando visitábamos a mis tías abuelas, yo arañaba el barniz o pintura de la mecedora, una pasta oscura que enlutaba los extremos de mis manos, como de negro estaban ellas, coronadas a su vez por la blancura. Hoy, cuando aquella mecedora ya no se balancea, y ni siquiera existirá, no sé por qué siento las pequeñas cicatrices en el brazo de aquel mueble -que dolerían no a la madera insensible, sino a las ancianas dueñas-, y aquella oscura pasta aún, huella que delata el pequeño crimen, bajo mi uña limpia.

viernes, 22 de junio de 2018

Plenitud de Jesús Tortajada




Venimos leyendo a Jesús Tortajada desde mediados de los años ochenta, cuando dio a la imprenta Un invierno llevadero, reeditado en 2013. Luego han venido tres libros más hasta este, el quinto de su lenta producción. En Manual de la contienda (Renacimiento, col. Calle del Aire) el poeta sevillano entrega un libro elegíaco, con ese recuerdo al padre y las dos citas de Jorge Manrique que enmarcan el conjunto de poemas, más las estrofas también manriqueñas de "El paso de la vida". También hay, entreverado, un tono juguetón, zumbón a veces, que como el más grave tenía ya aposento en la poesía de Tortajada. 
     Divaga alguna vez el poeta en composiciones que habrían precisado concisión y freno ("Fábula de la soga y el árbol"), pero eso que nos parece un punto débil queda compensado con creces en composiciones en las que hay meditación y hondura, facilitadas por el ritmo casi exclusivamente endecasílabo, que brilla no solo en el puñado de sonetos que se incluye sino en los poemas más extensos o incluso en el último del libro, breve, humorístico, intenso: 

DESPERTADOR

Oigo el despertador, bueno, la alarma
del móvil con sus agrias campanitas, 
diciéndome: ya es hora de vivir...
Y yo que estaba tan a gusto muerto.

     "Un gesto natural" es un excelente homenaje a Karmelo C. Iribarren, pero Tortajada brilla asimismo en poemas como "Dile al silencio", con su precioso final, o "Inminente desenlace" ("y me entrego al enlace de tus manos / como si fuera el mundo el que me abraza").
    Prosaico en ocasiones, para compensar el sentimiento de pérdida que predomina en el volumen, Manual de la contienda seguramente sea el mejor libro hasta la fecha de Jesús Tortajada. 


jueves, 21 de junio de 2018

Nuevas anotaciones



Ya marcan aviones, golondrinas, vencejos, junio en punto en el calendario del aire.

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Quizá, una buena traducción sea la que hace un escritor con oficio al plagiar en su propio idioma, aunque lo firme otro, un texto escrito en lengua ajena.

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Que la poesía no vende, es el efecto. La causa es que, insobornable,  "no se vende".

miércoles, 20 de junio de 2018

Traducir a Ted Hughes




Ted Hughes en retrato de Reginald Gray

Una actividad en Londres en la que participaré este otoño. La entrada es gratis, pero hay que inscribirse.

martes, 19 de junio de 2018

Las metamorfosis de Luis Alberto de Cuenca



He publicado en Letra Global este artículo sobre las variaciones de otros poetas que incluye el madrileño en su reciente libro, Bloc de otoño.

lunes, 4 de junio de 2018

sábado, 2 de junio de 2018

Fulgor de los espejos




Llegó a librerías hace pocas horas. Y ya de nuevo puede decirse que Felipe Benítez Reyes lo ha vuelto a hacer: ha entregado uno de esos libros redondos a los que acostumbra a sus lectores. En Ya la sombra, estos hallarán las simetrías, los espejos, las paradojas que son una constante de la obra del autor roteño, y que tienen algo de Borges y de Pessoa pasado por Manuel Machado (de hecho, el libro se abre con un poema en alejandrinos asonantados que es muy del poeta sevillano, hermano mayor de Antonio) y que encierra el espíritu del volumen: "En todo pensamiento se esconde una tiniebla, / como en toda emoción una sombra de duda."
     Puestos a destacar, me quedo con composiciones como "Playa de enero", con "ese mecanismo misterioso, de cálculo y azar / que rige el universo y esta página." También con la siguiente, variación de aquella, donde sale a relucir, y a deslumbrar, una enumeración caótica muy del autor de El oro de los tigres (hay otra en "El bazar subacuático"). Los homenajes son numerosos y polimorfos, no siempre explícitos. Imposible no recordar al enorme Luis Rosales de "Autobiografía" cuando se leen esos versos de "Estampa con lluvia": "difícil de vender bajo la lluvia, / como por ejemplo / miniaturas de caballos de cartón."
     Todo en FBR tiene matices, sombras, claroscuros, expresiones de lo dubitativo. De este modo, un verso tan metafísico y hamletiano como el que sigue queda en entredicho por esa palabra que lo sigue y con la que se cierra el poema: "a este ser del no ser de ser nosotros, / aproximadamente." Duda, zozobra que sin embargo se hace precisión, rigor y exactitud a la hora de dar con imágenes certeras, como esta de una invocación a la lluvia: "Danos tu melodía elemental, tus cascabeles líquidos."
     Juega también, con pericia acreditada, FBR con las formas. Muy logrado y llamativo es el soneto isabelino "tuneado" que atiende al título de "Cíclica", donde hay, sí, tres serventesios y un dístico final, pero también algunos versos intrusos, codas o estribillos. Y hablando de coda, que espléndido el último verso de este Ya la sombra, casi un epitafio: "Ya no es tuyo ni el tiempo que robaste." Sí, Felipe Benítez Reyes lo ha vuelto a hacer.