viernes, 22 de junio de 2018

Plenitud de Jesús Tortajada




Venimos leyendo a Jesús Tortajada desde mediados de los años ochenta, cuando dio a la imprenta Un invierno llevadero, reeditado en 2013. Luego han venido tres libros más hasta este, el quinto de su lenta producción. En Manual de la contienda (Renacimiento, col. Calle del Aire) el poeta sevillano entrega un libro elegíaco, con ese recuerdo al padre y las dos citas de Jorge Manrique que enmarcan el conjunto de poemas, más las estrofas también manriqueñas de "El paso de la vida". También hay, entreverado, un tono juguetón, zumbón a veces, que como el más grave tenía ya aposento en la poesía de Tortajada. 
     Divaga alguna vez el poeta en composiciones que habrían precisado concisión y freno ("Fábula de la soga y el árbol"), pero eso que nos parece un punto débil queda compensado con creces en composiciones en las que hay meditación y hondura, facilitadas por el ritmo casi exclusivamente endecasílabo, que brilla no solo en el puñado de sonetos que se incluye sino en los poemas más extensos o incluso en el último del libro, breve, humorístico, intenso: 

DESPERTADOR

Oigo el despertador, bueno, la alarma
del móvil con sus agrias campanitas, 
diciéndome: ya es hora de vivir...
Y yo que estaba tan a gusto muerto.

     "Un gesto natural" es un excelente homenaje a Karmelo C. Iribarren, pero Tortajada brilla asimismo en poemas como "Dile al silencio", con su precioso final, o "Inminente desenlace" ("y me entrego al enlace de tus manos / como si fuera el mundo el que me abraza").
    Prosaico en ocasiones, para compensar el sentimiento de pérdida que predomina en el volumen, Manual de la contienda seguramente sea el mejor libro hasta la fecha de Jesús Tortajada. 


No hay comentarios: