Palabras de consuelo



Por si alguien pasa por un momento de tribulación, este estoicismo romano que Shakespeare pone en boca de Octavio. De mi traducción en marcha de "Antonio y Cleopatra":

                        Alegra el corazón.
No te preocupe el trance, que acarrea
estas adversidades a tu dicha,
y que sigan su curso, sin lamentos,
las cosas que te están predestinadas.

                        Acto III, escena 2, versos 84-88

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