Farewell to the Clockhouse



Casa en Clunton

Es nuestro último día aquí. Mañana temprano nos recogerán para llevarnos a la estación de Craven Armas, donde cogeremos el tren para Londres. Hemos pasado parte de la jornada dando los últimos toques a los poemas que hemos decidido leer en la sesión del lunes en Europe House. Serán dos, leídos primero en inglés y luego en alemán, húngaro y español. Llevamos uno de reserva para el caso de que las preguntas de los oyentes sean pocas. Los poemas escogidos son "La Lechuza" y "El tractor". El que guardamos en la recámara es "Corzos".  Van aquí los versos iniciales del primero de ellos:

TRACTOR

El tractor está helado, da lástima
pensarlo. Toda la noche
la nieve llenó a rebosar sus entrañas abiertas. 
Ahora un vendaval que aprieta tenazas en la cabeza,
un vertido de hielo derretido, nieve que echa humo,
penetra entre su acero.
En el blanco calor del entumecimiento está parado
donde apunta la manguera de la intensidad a nivel del suelo.

Desafía a la carne y no quiere arrancar.
Las manos ya son como heridas
dentro de guanteletes, e increíbles los pies 
como si acabaran de arrancarse sus uñas.
Me lo quedo mirando con odio. Tras él
el bosquecillo sisea, capitula tristemente
bajo la luz que huye y se apaga. A los estorninos,
una nieve más sucia de cellisca, el viento los arrastra interminablemente 
hacia planteles al este.

Todo el tiempo el tractor se hunde
a través de los grados, ahondando
en su infierno de hielo.

(...)

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