Apunte de botánica (poema)







Un solo tronco abierto en dos ramales,
la buganvilla 
se abraza a los barrotes de la cárcel
que ofrece libertad para su ascenso,
apoyo a su crecer en la baranda
del balcón al que el mundo hoy se asoma
para ver asombrado su prodigio.
En extremos opuestos, carmesíes
y magentas las brácteas en que moja
el agua su pincel esta mañana:
la lluvia encima de ellas, barnizando
sus brillos de pinturas diferentes,
y charcos en el verde de las hojas
vencidas por el peso del goteo.
Humana,
la planta bipolar bien nos comprende:
duda como nosotros, titubea
y resuelve en dos tonos su dilema
de ser o de no ser roja o violácea.
Sin tener que escoger, elige todo
a un tiempo, simultáneo, en el espacio
de unos pocos centímetros.
Funambulista,
sobre la cuerda floja caminando
tremola dos pendones, estos reinos
fundidos en la unión de dinastías
de una sola raíz ciega y silente
que escucha la canción de sus colores
como notas distintas en un himno tan solo.
En dos astas nudosas que no arría
ni siquiera la noche,
dos estandartes fúlgidos que mece
con arrullo de paz el belicoso viento.
Desde un tallo de lumbre estas dos ramas:
una bandera sangre, otra de púrpura,
que no se rendirán bajo la nieve.

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