Balanza





Alineadas, 
impenetrables,
las pesas de esta vieja balanza
son muñecas rusas herméticas
no de madera sino de metal.

Ancianas matroskas 
en bruto,
te llevan al laboratorio del colegio
o a un antiguo colmado.

Al verlas hoy, los ojos son platillos
que no miden el peso, sino el tiempo.

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