Suavemente ribera





Antonio Manilla ganó con Suavemente ribera el XXI Premio de Poesía Generación del 27. Este su octavo libro se añade, pues, a otros que ya obtuvieron el Emilio Prados de Poesía Joven o el Ciudad de Salamanca. 
     Se trata de un volumen relativamente extenso (cien páginas), dividido en seis partes enmarcadas por un prólogo y un epílogo. Hay mucho de la naturaleza leonesa del autor y, como en el título, los poemas fluyen armoniosos. Observación y tiempo hacen los poemas. La anécdota queda fuera, y dentro un impresionismo de pájaros y árboles, paisaje y entrañas. Son poemas muy descriptivos, narraciones sin anécdotas, aunque estas asoman, sí, en los epitafios de "Sepulcros mudos". La reflexión, presiente siempre, cristaliza especialmente en los poemas breves, como el siguente sin título:

¿Eternidad o nada?
Escucha mi consejo:
Sé hormiga y sé cigarra.

También lo hace en el estoicismo sereno (valga la redundancia) de "A cierta edad, el gris es un color alegre", de cuyas estrofas manan importantes lecciones. Estas son las cuatro primeras:

Aprecia cuanto tienes.
No te importe si llueve o hace sol,
mientras puedas contarlo.

Eres el dueño de un tesoro
que sólo a ti te pertenece y nadie
puede menoscabar.

Intenta ser feliz
gozando cuanto efímero subyace en lo perenne,
disfrutando lo eterno en lo fugaz.

Es la sabiduría de la vida:
a veces un segundo contiene un año entero;
se disipa el perfume, permanece la rosa.

     Suavemente ribera se presentará en Sevilla, en Casa del Libro, el próximo 5 de abril a las 19:30 h.

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