El autor de algunas de las caricaturas de Mahoma tristemente famosas, el dibujante danés Kart Westergard, fue expulsado hoy del hotel de Copenhague donde protegido por la policía se alojaba .
Westergard y su esposa deberán abandonar la instalación antes del jueves próximo para garantizar la seguridad del resto de los inquilinos, comentó la dirección del hotel, en medio de las protestas generadas por la reimpresión de las viñetas, que para salvaguardar la libertad de impresión tuvieron la valentía de volver a publicar la totalidad de los diarios daneses.
Este señor septuagenario está amenazado de muerte por unos tipos que, si no les gustan las libertades europeas, mejor habrían hecho quedándose en sus desiertos, lejos de la cerveza Carlsberg y de las patas de cerdo y de las chicas rubias con sus melenas al viento.
Westergard y su esposa deberán abandonar la instalación antes del jueves próximo para garantizar la seguridad del resto de los inquilinos, comentó la dirección del hotel, en medio de las protestas generadas por la reimpresión de las viñetas, que para salvaguardar la libertad de impresión tuvieron la valentía de volver a publicar la totalidad de los diarios daneses.
Este señor septuagenario está amenazado de muerte por unos tipos que, si no les gustan las libertades europeas, mejor habrían hecho quedándose en sus desiertos, lejos de la cerveza Carlsberg y de las patas de cerdo y de las chicas rubias con sus melenas al viento.
Comentarios
Esta argumento, dicho por un responsable político conservador ante un simple conflicto en espacio y tiempo de las instalaciones del Corpus y la Feria del Libro de la pasada década, era falaz. Pero acojonaba.
La imagen de hordas indignadas espoleadas por titulares sensacionalistas abalanzándose sobre los casetas de libros nos vino a la cabeza. Sobra decir que nadie se opuso al Corpus, ni tan siquiera a cualquier besamanos de nuestra ciudad.
Bromas aparte, lo peor es que el argumento era sutil amenaza. Amenaza con lugares comunes del fundamentalismo y la irracionalidad.
Estoy con Álex, esto tiene método: ¿a quién interesa que unas viñetas sobre Mahoma se conviertan en conflicto?, y ¿a quién interesa que se convierta en conflicto una publicación, exposición o película sobre dios, sus santos y vírgenes en sus múltiples variantes?
Yo por si acaso, Antonio, me quedo con la Carlsberg, las patas de cerdo y las chicas rubias con sus melenas al viento. Y también con el couscous, el té a la menta, y la danza del vientre.
¡Ay, lo que se pierden algunos!